“Lo que la Fiscalía se llevó”

Y así era tu voz, voz de Las Mélidas, como la voz de muchas mujeres”

Escrito por Dalila Arriaza

Tu voz siempre me gustó por la sonoridad con que rozaba mis oídos. Cuando la escuché por primera vez el 25 de julio de 1992. ¡Vibré como el mismo aire que pasa por el saxofón! 

Voces de mujeres

Mayra nunca imaginó que en su grata trayectoria como profesional de las comunicaciones en Las Mélidas, se llevaría “el susto de su vida”, cuando varios uniformados interrumpieron las labores cotidianas de la institución en un allanamiento aquél inolvidable 22 de noviembre por la mañana. Un allanamiento que como podría ser totalmente justo, podría perfectamente no serlo.

La cosecha es segura, muchas mujeres aprendieron de ti que la violencia es antinatural, porque la desnaturalizaste. Ayudaste a descubrir que la violencia contra tu abuela, tu tía, tu hija, tu madre, tu amiga, vos misma, fue de todo menos normal. ¡Mejor heredar bienes, que maltrato!

Aprendieron una y dos veces de ti a cantar en coro la verdad: «no nos llamen berrinchudas, ni rebeldes, ni contestonas, sino críticas del patriarcado, de la desigualdad, del sometimiento, de la opresión».

Hoy tu gentileza, tu debate sobre el sexo fuerte, tu búsqueda de justicia, tu sensibilidad, la incorporación de los varones a las tareas del cuidado, es cuestionada.

Menos mal que delante de quienes han sido y son vulneradas, hay movimientos feministas a nivel mundial, que las han defendido por años. Para muestra, una asamblea de más de 3500 mujeres inspiradas en luchadoras como la educadora Mélida Anaya Montes, levantan la mirada con la esperanza de que algún día se derribarán las gigantescas barreras del imperio patriarcal. Las Mélidas llegan por primera vez como una voz crítica, dispuestas a defender otras voces acalladas por el machismo, víctimas de injusticia social, de exclusión, víctimas incluso del fundamentalismo de las iglesias. 

… O víctimas de la vergüenza, como le pasó a Angelita. Una mujer adulta a quien le costaba reconocer que no sabía leer ni escribir. Isabel Fabián, coordinadora de Las Mélidas en el occidente de El Salvador en ese período, tomó la iniciativa de enseñarle a leer y a escribir en horarios fuera de lo laboral. Fue así como Angelita, de Concepción de Ataco en Ahuachapán, inició su proceso de alfabetización, y hoy ella es una lideresa que alfabetiza a otras mujeres dentro y fuera de su comunidad. La sonriente Angelita por fin ya puede leer el nombre de las calles. Y no solo ella, sino que también 3,400 mujeres entre los años 2011 y 2019, como parte del programa integral de alfabetización desarrollado por Las Mélidas, gracias a fondos otorgados por el Ministerio de Educación, Ciencia y Tecnología (MINEDUCYT).

Y así era tu voz, voz de Las Mélidas, como la voz de muchas mujeres, voces graves a causa del silencio impuesto por la sociedad que culpa a la mujer de no atender a su marido. Una sociedad que acepta como normal si este marido le impide ver a su familia y la aísla. ¡¡¡Voces silenciadas por celos!!!  Tal es así que la CEPAL reportó 12 feminicidios por día en América Latina para el año 2020, más de 4,000 asesinatos de mujeres en la región.

El allanamiento

Se suben y se bajan las voces. Unas ganan sus luchas y otras aún están en ellas. El micro machista presiona y ya no conversa, solo vulnera derechos. Insulta, margina, se burla, amenaza, condiciona, allana el 22 de noviembre.

La voz de Mayra

«Mi oficina se encuentra en la segunda planta y cuando faltaban quince minutos para que fueran las nueve de la mañana… tocan mi puerta, aparece mi compañera de contabilidad y yo le indico que pase. Ella empuja la puerta sin entrar a mi oficina, y está con un policía a su lado, que nunca dijo su nombre. “Saque sus cosas que nos han allanado”. Yo pregunté, ¿¿¡queeee!?? y me dijo, “sí, la Fiscalía está aquí”. 

»A mí me temblaba todo y la voz se me quebraba, no porque tuviéramos algo que ocultar, sino porque yo, al menos nunca había estado en una situación de este tipo. Entonces tratando de que mi temblor en el cuerpo no fuera evidente, pregunté, ¿qué me llevo? El policía me dijo, “puede llevar su cartera”; yo tenía un plato de comida, y le pregunté ¿me llevo el plato? y me dijo que sí, que me llevara todos mis objetos personales; él no fue amable ni prepotente al decirlo, solo normal. Guardé el documento en el que estaba trabajando, y de los nervios ni siquiera sé qué nombre le puse, incluso dejé la computadora encendida, porque me temblaban las manos.

»Cuando bajé a la primera planta vi a dos o tres personas de comunicaciones de la Fiscalía, había entre cinco y siete policías y cuatro fiscales. Vi que todas mis compañeras también estaban allí, todo el mundo estaba en la planta baja de la oficina, entre treinta y cuarenta personas. Justo coincidió ese día con la realización de una actividad, no recuerdo si era de un proceso de formación o era la presentación de un proyecto, pero sí había invitadas, estaban todas las lideresas con las que trabajamos; ellas presenciaron todo… la situación era incierta».

Mayra suena como que los nervios aún se le disparan, al recordar lo sucedido en las oficinas de la Asociación Feminista Las Mélidas aquél 22 de noviembre de 2021. Y es que justo allí, cuando los que se creen más fuertes presionan un botón donde duele, quizá lo que buscan es apagarte la voz, en pocas palabras callarte. 

El allanamiento en donde «agentes de la Policía Nacional Civil y la Fiscalía General de la República intervinieron los sistemas informáticos y archivos físicos de las Mélidas, bajo el pretexto de investigar posibles ilícitos; donde además incautaron documentación original de nuestra contabilidad», como reza el comunicado oficial de la Asociación, fue una acción cobarde, algo que tú describes como persecución política, un atentado, todo por ser la defensora de los derechos de miles de mujeres, todo por ser una asociación activista feminista.

¡El poder gubernamental intenta acallar a una organización que lucha contra el silencio! Totalmente contrario a toda lógica. Pero cuáles son las razones para callar al más dulce de todos los sonidos, la voz de una mujer, la voz de una niña, la voz poderosa de un movimiento feminista crítico. 

Aparece Delia, la misma que canta alegre porque presencia el nacimiento de Las Mélidas, como cofundadora. Esa misma Delia cambia de tono cuando varios de azul interrumpen el trabajo habitual en las instalaciones de la asociación. La Fiscalía esperaba encontrar sólo almas errantes, fantasmas que desplazaban objetos en una asociación fachada, pero en vez de eso hallaron a casi 40 cuerpos vivos de mujeres que a diario le meten ganas a proyectos que brindan ayuda psicológica, jurídica, médica y educacional. Empoderan y luchan por alcanzar una dimensión femenina de la vida. 

Pero la emoción de Delia no era la misma del 25 de julio de 1992; el ritmo de su voz no era el mismo, estaban tirando al piso 29 años de trabajo, incriminándolas por la lucha contra los feminicidios, para que no se les margine, no se les discrimine, no se les desaparezca. Voz que va perdiendo volumen, voz que baja su intensidad. 

Disque buscan pruebas, disque buscan información… “Yo saqué mi bachillerato gracias a este proyecto de alfabetización”, cuenta Morena, una mujer adulta que se benefició de los $124.71 correspondientes a cada mujer alfabetizada del proyecto. Morena es la prueba que buscan. 

Ahora Morena y Angelita ya dibujan su firma, imagino lo felices que están. «Con esto hemos logrado cumplir nuestro propósito que es trabajar por generar en las mujeres bienestar, pero sobre todo luchar junto a ellas por el respeto a sus derechos humanos y también buscar a través de la incidencia el cumplimiento de las políticas públicas y leyes para la igualdad» expresa Azucena Ortíz directora de Las Mélidas.

La PDDH

La Procuraduría para la Defensa de los Derechos Humanos estuvo en «modo espectador», vigilantes de las acciones de la Fiscalía y la Policía. «Los de azul se veían como esperando indicaciones. Vinieron, entraron y parecía que no conocían exactamente lo que debían hacer. Porque vinieron a hacer un allanamiento de un proyecto que realmente ya está siendo auditado por la Corte de Cuentas de la República. Yo seguí la primera indicación que recibí “hay que llamar a los medios”.

»Lo primero que revisaron fue una oficina en donde se encuentra la abogada y donde están los documentos del MINEDUCYT, toda la documentación de los proyectos de alfabetización de mujeres adultas que no saben ni leer ni escribir. Proyectos que son los detonantes de este proceso donde se cuestionan los fondos que el gobierno aportó. Fondos sometidos a cuatro auditorías, con dictámenes favorables, la última bajo la administración del presidente Bukele y la ministra de educación, Carla Hananía de Varela. Esta situación me duele, me duele mi país».

Es natural que esto te duela Mayra, no me extrañaría incluso si me dijeras que de repente sentiste un dolor arriba del abdomen, o que se te puso un buen dolor de cabeza ese día. No es para menos, el equipo de fiscalía fue prepotente y agresivo con vos. Subiste a la oficina de la dirección, no entraste, pero veías desde la puerta, nerviosa, y a la vez valiente; en ese instante los fiscales revisaban la información del servidor. Claro, sos la comunicadora de la asociación, te sentiste autorizada para tomar unas fotos desde fuera con el teléfono. No esperabas que un individuo agresivo metiera el codo para apartarte, y decirte «no podés hacer eso», para luego cerrar la puerta bruscamente. Es que algunas personas tienen problemas de comportamiento, y usan violencia física o verbal, por el simple gusto de intimidar. Cuando le  gritaste ¡¡¡qué pesado!!! seguramente te desahogaste un poco. Dicen que sacar esas emociones es sano.

Ahora Morena y Angelita ya dibujan su firma, imagino lo felices que están, ya tiene más fuerza su voz, ya Las Mélidas cumplieron con una más de sus metas, «que es trabajar para generar en las mujeres bienestar, pero sobre todo luchar junto a ellas por el respeto a sus derechos humanos y también buscar a través de la incidencia el cumplimiento de las políticas públicas y leyes para la igualdad» expresa Azucena Ortíz directora de Las Mélidas. 

Pese a la incertidumbre, el miedo a un operativo militar, a la gente armada afuera de la institución. Sientes el apoyo de Mayra, la solidaridad, la sororidad, el respaldo de agentes de cooperación y organizaciones amigas a nivel internacional. Y más aún, todas las voces que te cantan consignas feministas, que te dicen «no estás sola».

La lucha histórica por una sociedad justa y equitativa, lucha por defender voces delicadas de niñas y adolescentes violentadas. Eso hacen ellas, las pioneras del feminismo, van a la calle, protestan, atienden mujeres violentadas, trabajan prevención, forman, preparan lideresas y sensibilizan hombres jóvenes que vienen de las mismas familias. La Fiscalía se llevó documentación original de la contabilidad de Las Mélidas, la policía se retiró, pero la voz de Las Mélidas desde ese día vibro con más fuerza.