“Mairin nani Bila Baikra, la voz de las mujeres del Whanki”

Una radioemisora que da voz a las mujeres indígenas.

  • Por Dra. Mirna Cunningham

Las mujeres indígenas somos reproductoras de nuestras culturas. Transmitimos los conocimientos y espiritualidad de nuestros pueblos, sus valores tradicionales, la relación entre la Madre Tierra con todos los seres vivientes. Lo hacemos cantando, sembrando, pescando, contando las historias que aprendimos de nuestras ancestras. Desde 2008, todos los años, del 4 al 7 de octubre, la Organización Wangki Tangni, reúne al menos a 1000 mujeres Miskitus y Mayangnas de 115 comunidades del Wangki, con wihtas, autoridades de gobierno, policía nacional y poder judicial en el Foro de Mujeres indígenas del Wangki para articular iniciativas que les permita vivir en “comunidades seguras- albergues sin paredes”. El Foro se ha constituido en el espacio que da voz a las mujeres del Wangki.

Para ampliar sus voces, en 2016, la Organización Wangni Tangni, instaló la Radio emisora, “Mairin nani Bila Baikra- La voz de las Mujeres del Wangki”, para hablar “todo sobre mujeres”, mediante programas sobre justicia ambiental, contra la violencia, sobre los derechos, la juventud y niñez, las personas con discapacidades, cosechando esperanzas.  Con ello las mujeres indígenas, continúan apropiándose y   transformando espacios que las fortalecen individual y colectivamente.  Con la radio “hemos logrado que las mujeres defiendan sus derechos, que ellas mismas denuncien a los agresores y hablen de su situación. La radio es una herramienta fundamental para reducir la violencia contra las mujeres indígenas del Wangki.”

La primera experiencia de radio en la zona fue en 1980, en una caseta ubicada en La Tronquera, por poco tiempo. Desde allí, Margarita Antonio, una joven miskitu de 16 años inició su carrera en la radio, como “la única mujer en un colectivo de hombres, ellos me apoyaron y aprendí a hacer radio con ellos, pero no fue hasta que comencé a conversar con otras mujeres radialistas, con otras comunicadoras, cuando aprendí que nosotras las comunicadoras, podíamos hacer la diferencia a través de nuestro quehacer”.  

Para Margarita, el uso de la lengua materna y paterna, la llevó de la interpretación al “activismo en el movimiento indígena.  En ese camino llegué a la radio donde fui intérprete, locutora, periodista, directora, gestora y fundadora de distintos proyectos de comunicación social en las dos Regiones Autónomas de la Costa Caribe de Nicaragua. Más tarde estudié periodismo en la Universidad”.  Ella recuerda que en la Región Autónoma Caribe Norte, “antes solo había una radio, y era la única fuente de información y entretenimiento, ahora con las nuevas tecnologías tenemos más medios y todo comunicador/a necesita conocer y manejar varias plataformas, sin embargo la radio comunitaria sobrevive y sigue siendo vital para las comunidades indígenas, sobre todo las que están más aisladas”, y reconoce que le “gusta ver que hay una nueva generación de comunicadores, algunos muy esforzados trabajando al servicio de la comunidad, procurando tener una voz propia”.

En los últimos años, el desarrollo de medios de comunicación indígenas ha tenido un crecimiento destacado en América Latina. En general, tienen un carácter comunitario, participativo y contribuyen a potenciar alianzas desde sus realidades locales. Suelen ser bilingües o multilingües. Muchas radios comunitarias cuentan ahora con páginas web, desde donde pueden transmitir y ser escuchadas en todo el mundo, y tienen perfiles en redes sociales. Se han constituido en valiosas herramientas para la participación política y la defensa de sus derechos individuales y colectivos de los Pueblos Indígenas.

Las mujeres indígenas no se han quedado atrás. Cada vez, hacen más uso de las tecnologías de la información y comunicación en diversos niveles, en sus organizaciones, en diferentes pueblos y hacia la sociedad en general.  Para Norma Santic, de la Asociación de Mujeres Ixq’aniil en Palin, Guatemala, el programa televisivo que conducen, les permite visibilizar la identidad, el idioma y el trabajo que realizan los pueblos a nivel local; permite “mostrar el aporte, conocimiento y sabiduría de las mujeres indígenas en diversos ámbitos de la vida social, cultural, político, profesional, no profesional, desde las abuelas, investigadoras, educadoras, entre otros”.

Las comunicadoras indígenas se han articulado y que cada vez más, reconocen que tienen el poder para “aportar de manera directa y efectiva a la construcción de un mundo con más igualdad y más equidad para todas las mujeres”, y valoran que para ello es importante “escuchar a las mujeres, darles el micrófono, proyectar sus conocimientos, compartir sus problemáticas, explicar sus propuestas, aprender de sus soluciones”.

Es por ello que un grupo de mujeres indígenas mexicanas, integrantes de la Alianza de Mujeres Indígenas de Centroamérica y México, bajo el liderazgo de Guadalupe Martínez, crearon la primera agencia de noticias de mujeres indígenas y afro descendientes, NOTIMIA y, están llevando a cabo un proceso de formación para dotar a mujeres comunicadoras indígenas y afro descendientes de conceptos y herramientas teóricas-prácticas indispensables,  para apropiarse de plataformas digitales cualquiera que fuese su herramienta (cine, video, radio, medios impresos, fotografía) y, crear nuevas narrativas en la comunicación que les permita promover y gozar de sus derechos humanos inviduales y colectivos. Los ejes de la Agencia NOTIMIA son la pertinencia cultural, derechos humanos y de género para la paz.

Aunque las comunicadoras indígenas están incursionando en diversos medios, la radio continúa siendo utilizada como la principal herramienta para la transmisión de información a nivel local o nacional, especialmente porque  muchas  están localizadas en comunidades aisladas, marginadas o en zonas de conflicto y “ante la ausencia de recursos materiales y dificultades en la conectividad —carencia de internet e, incluso, de electricidad— y la urgencia de exigir y defender derechos  desde los propios Pueblos Indígenas, la radio constituye una herramienta importante para la transmisión de conocimientos, y para nuestra movilización y organización”.  

Este es el caso de las mujeres organizadas en la Organización Nacional de Mujeres Indígenas Andinas y Amazónicas en Perú- ONAMIAP, quienes en alianza con la Federación de Comunidades Nativas Shipibas de Santa Lucía, Puerto Firmeza y Santa Teresita –FECONAU, se han preparado en los últimos meses para la emisión de un programa radial “Koshi shinanya ainboboan joi” (“Voces de las mujeres fuertes»). Se trata de programa conducido y producido por mujeres shipibas de Ucayali, en su lengua originaria, en donde priorizarán la defensa de los derechos colectivos  —derecho al territorio, a la participación, consulta previa, consentimiento previo, libre e informado, entre otros—, y en particular a la defensa de los derechos de las mujeres indígenas.

La pandemia de COVID 19 ha generado nuevos desafios para la comunicación, y ha sometido a las comunicadoras indígenas a nuevos aprendizajes e innovaciones. Por dos años consecutivos, las mujeres indígenas del Wangki están llevando a cabo el Foro de Mujeres Indígenas en formato híbrido: combinando encuentros presenciales en comunidades ubicadas a lo largo de los 600 kiómetros del río, con la radio, la plataforma  zoom y otros medios, “estamos aprendiendo a construir nuestro propio sistema de comunicación, aprovechando los medios disponibles, el acceso a las nuevas tecnologías,  respetando nuestras formas tradicionales de comunicación, la cosmovisión de nuestro pueblo, y el hecho de que podemos  dirigir nuestro  propio  medio; es el derecho que nos ganamos con la autonomía.”  

Norma Santic nos recuerda que aún hay mucho por hacer,  “porque se deben combinar   aprendizajes técnicos con la constante creatividad para llevar un personaje y tema que sean coherentes con el contexto nacional y local”, pero reconoce, que el   “mayor desafío es aportar (desde el medio) al cambio de mentalidad de una sociedad  excluyente, patriarcal y racista.”

Para las promotoras de la Agencia de Noticias, un tema central es la sostenibilidad de los medios y, “allí es donde radica la importancia de la colectividad.” Para ello, se han coordinado con organizaciones e instituciones mexicanas, tales como, Generando Equidad y Libertad en Colectivo, Fundación Telefónica, Ateneo Español y el Instituto Nacional de las Mujeres, entre otros.

Para Margarita, hacer comunicación indígena “ayer como hoy, requiere de mucha responsabilidad, y tener claridad en porqué y para qué se trabaja y que se quiere lograr. Escuchar a la comunidad, dar voz a la comunidad, olvidarse de la famosa “imparcialidad” siempre es primero la comunidad”. La comunicadora indígena, Diana Manzo, concluía hace unos días en un evento del Diplomado de Mujeres Indígenas de la Universidad Indígena Intercultural-UII del FILAC y la UNAM, que las mujeres indígenas debemos usar “nuestras voces para darle vida a las plantas, revivir nuestros territorios, privilegiar nuestro derecho a ser mujeres indígenas, construir nuestras vidas con nuestras voces”, que debemos “construir la historia desde nuestras voces.”

Las mujeres comunicadoras de Waspam, Palin, Ucayali, NOTIMIA, Margarita, Norma, Guadalupe, Diana, todas las comunicadoras indígenas, están tejiendo un enorme tapiz, con sus voces diversas, sus palabras, sus cantos, sus escritos para defender nuestros derechos de mujeres indígenas, los derechos de nuestros pueblos, los derechos de la humanidad, los derechos de todos los seres vivientes. 

La locutora de la etnia miskito, Chena Yasarela Chow Martínez de 31 años, es comunicadora, casada, con tres hijos.

Pertenece a la organización de mujeres indígenas: Wangki Tangni

Sobre su formación, Yasarela nos dice:

“He tomado cursos, capacitaciones, diplomado en comunicación. Durante todo este tiempo me he desempeño como locutora en diferentes medio radiales en mi últimos 5 años. Hasta la actualidad”.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *