¿Conoces sobre la retinopatía en personas con diabetes?

Mujeres con discapacidad visual comparten un artículo sobre la retinopatía”.

  • Compartido por Héctor Pérez

La retinopatía es una complicación de la diabetes causada por el daño a los vasos sanguíneos que van a la retina (tejido sensible a la luz en el fondo de ojo).
Cualquier persona con diabetes tipo 1 o tipo 2 puede verse afectada por esta complicación. Cuantos más años de evolución de la diabetes y cuanto peor sea el control de la glucemia en sangre, mayor es la posibilidad de presentar esta complicación en los ojos.

¿Cuáles son los síntomas?

Al inicio, la retinopatía diabética puede no tener síntomas o solamente presentar leves problemas o trastornos visuales como visión borrosa, manchas o hebras oscuras que flotan (moscas volantes), visión de colores alterados, zona de visión oscuras y pérdida de visión. Como sabemos la retinopatía a largo plazo puede causar ceguera.

¿Cuáles son las causas?

Los niveles elevados de glucosa en sangre mantenidos en el tiempo, ocasionan obstrucción de los pequeños vasos sanguíneos (microangiopatía) que irrigan la retina, lo que reduce su vascularización.
El ojo crea nuevos vasos sanguíneos para suplir este déficit con tendencia al sangrado, por ser de mala calidad.

Clasificación

Retinopatía diabética precoz o no proliferativa: los vasos sanguíneos nuevos no proliferan, presentan dilataciones llamadas microaneurismas que pueden derramar líquido o sangre, exudados o hemorragias en retina. Cuantos más vasos se obstruyan avanzan de leve a grave. Cuando también afecte a las fibras nerviosas que se inflaman, ocasionan afectación de la mácula, ocasionando un edema que requiere tratamiento.

Retinopatía diabética proliferativa: aparece cuando proliferan los nuevos vasos con frecuentes hemorragias en el vítreo y una retracción de la retina con desprendimiento de la misma y aumento de la tensión ocular, glaucoma con lesión del nervio óptico.

¿Cuáles son las complicaciones?

Hemorragia vítrea. Inicialmente si la hemorragia es pequeña con moscas volantes puede anular la visión, aunque es recuperable.

Desprendimiento de la retina con pérdida grave de la visión.

Glaucoma. Se produce por el crecimiento de vasos en la parte delantera del ojo dificultando el drenaje y provocado un aumento de la presión ocular en el ojo. Esta presión puede dañar el nervio que lleva las imágenes del ojo al cerebro (nervio óptico).

Amaurosis o ceguera produciendo la pérdida de visión producida por la retinopatía proliferativa y el glaucoma.

¿Cuál es el tratamiento?

Es imprescindible que la persona con diabetes se realice revisiones oftalmológicas con la dilatación de las pupilas. Cuando el especialista lo considere necesario puede pedir una Angiografía con Fluoresceina para evaluar los vasos y sus deformidades y hemorragias, así como una Tomografía para ver la imagen de espesor de la retina y poder evaluar el tratamiento. En casos iniciales de retinopatía no proliferativa el buen control de la glucosa puede disminuir su avance.

En caso de retinopatía proliferativa y edema macular tenemos varias opciones:

-Fotocoagulación, tratamiento con láser. -Fotocoagulación panretiniana. El láser se aplica en puntos alejados de la mácula para que los nuevos vasos sanguíneos disminuyan de tamaño y cicatricen. Se realiza ambulatoriamente. -Vitrectomía. Se retira el sangrado del centro del ojo así como el tejido cicatricial que tira de la retina. Se precisa cirugía e ingreso hospitalario. -Inyecciones en vítreo de inhibidores del factor de crecimiento endotelial vascular para evitar el crecimiento de vasos de mala calidad.

No podemos olvidar que incluso después del tratamiento de la retinopatía, dado curso crónico y progresivo de la diabetes, hay que seguir controlando nuestras glucemias y otros factores de riesgo.

Recomendaciones para prevenir la retinopatía diabética

-Control adecuado de las glucemias con valores de HbA1c por debajo de 7%.

-Mantener la presión arterial y el colesterol bajo control y como primera medida conseguir el peso adecuado con dieta y ejercicio físico. A veces hay que recurrir a tratamiento farmacológico.

-No fumar. El tabaco incrementa el riesgo de complicaciones vasculares de la diabetes, en especial la retinopatía.

-Revisiones oftalmológicas por lo menos una vez al año mediante fondo de ojo o con más frecuencia si existen alteraciones.

Fuente: Mayo clinic.

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