“Es imperativo saber la diferencia entre tratamiento curativo y cura”

Aclaraciones y precisiones sobre tratamiento de la COVID-19

  • Por Dr. Aldo Hernández Aguilar

Aunque este mes se cumple un año en que el mundo conoció a la COVID-19, todavía siguen rondando muchísimas dudas, temores e imprecisiones alrededor de ella. Y en el contexto de las últimas etapas de las vacunas contra ella, siempre es válido volver a precisar en nuestros conceptos sobre su abordaje.

Es necesario subrayar como un imperativo saber la diferencia entre tratamiento curativo y cura, no solo aplicado a la COVID-19, sino a cada entidad nosológica.

Así, entenderemos tratamiento  al aspecto clínico individual de médico a paciente, ya sea en primer nivel (Unidad de Salud) a tercer nivel (Hospital) que se refiere a los medicamentos que se aplican directamente para la etiología de la enfermedad. Por ejemplo, Penicilina para combatir la bacteria Streptococo beta hemolítico del grupo B; Aciclovir para el virus del Herpes; Mebendazol para Ascaris lumbricoides; Metronidazol para Entamoeba histolytica, etc.

En el caso de la COVID-19, hay tratamientos curativos  propuestos, ( y que podemos encontrar en el Kit institucional) para ello: Ivermectina, Zinc, vitaminas D y C, son medicamentos que se han sugerido en varios estudios que afectan mecanismo de ingreso del agente viral.

Así, podemos afirmar categóricamente que existe  tratamiento curativo contra la COVID-19 en el primer nivel. También hay antivirales como: lopinavir, ritonavir, abacavir, remdesivir Tratamiento curativo del tercer nivel.

Lo que se debe dejar  perfectamente claro es que no existe un tratamiento curativo con 100% efectividad, ni impacto a la totalidad de los pacientes.

Cuando se habla de “Cura”, se esta refiriendo a la erradicación de una determinada enfermedad. Se habla en términos colectivos, sobre salud pública.

Y definitivamente, no hay aún para el caso de la COVID-19.

En lo relacionado a la vacuna, en términos clínicos, no es tratamiento curativo, siendo estrictamente médicos. En realidad es un tratamiento preventivo  de primer nivel de atención en salud (‘Unidades de Salud’).  Sin embargo, en términos sanitarios, se le considera “cura” debido a la erradicación de la enfermedad en una población determinada.

Es importante también, acotar que como tratamiento complementario al tratamiento curativo,  se dispone de tratamiento sintomático, en el caso de la COVID-19, como: loratadina, clorfeniramina, ibuprofeno, acetoaminofén. Ellos se limitan puramente a tratar síntomas, y dicho sea de paso, dos de ellos están en el kit institucional:  Loratadina y Acetoaminofén.

Asimismo, se cuenta con un tratamiento que podríamos llamarle terciario, el cual se encarga de controlar  o prevenir complicaciones, como esteroides, anticoagulantes y líquidos endovenosos. Se usan en hospital obedeciendo a criterios clínicos y de laboratorios. En cuanto a la COVID-19, según estudios recientes y experiencias con otras enfermedades virales graves, está la Dexametasona y Tocilizumab; dentro del tratamiento preventivo de complicaciones, según estudios, hay medicamentos que colaboran tempranamente, ejemplo: Ácido Acetil Salicílico (“Aspirinita”). Y por su accesibilidad, se posee en el primer nivel de atención.

Un ejemplo que aclara la diferencia entre cura y tratamiento curativo, es el caso del plasma de pacientes recuperados, es un tratamiento curativo con anticuerpos formados de por el sistema inmunitario de otra persona. No es cura, es tratamiento curativo de tercer nivel. No actúa cien por ciento en el cien por ciento de personas, pero es tratamiento curativo.

Digamos que no todo tratamiento curativo es la cura, pero sí la cura es un tratamiento curativo.

Se debe aclarar que al referirse al “nivel de atención”, se hace referencia a la jerarquía institucional en el Sistema de Salud Pública de los centros de salud, primer nivel: unidades de salud, unidades médicas del ISSS, unidades de Bienestar Magisterial; segundo nivel, se refiere a hospitales con especialidades básicas como Medicina Interna, Cirugía General, Pediatría y Psiquiatría, por ejemplo: Hospital San Bartolo, Zacamil, Soyapango, etc

Tercer nivel, se refiere a hospitales como Hospital Rosales, Militar el Especialidades y MQ del ISSS.

Para la COVID-19, surgió una subcategoría. Un hospital solo para ella. Y debe ser tercer nivel, porque ya incluye superespecialidades como: intensivistas, cardiólogos, neumólogos, etc. Por su contagiosidad se aparta de otros de tercer nivel. Hospital El Salvador es sui generis. Solo destinado a la COVID-19 complicada. (grave o crítica) Otros hospitales temporales   se entienden con COVID-19 intermedio, es decir: neumonía.

Para concluir, se debe enfatizar: el tratamiento curativo es el dirigido directamente contra el agente causal de una enfermedad y la cura es el tratamiento dirigido a favor de la erradicación de la enfermedad.

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