La comunidad indígena enfrenta pandemia bajo total invisibilización

“Se activaron los protocolos de las “comunidades indígenas”, ya sea para hacer medicina indígena, fortalecer la agricultura indígena y hasta colocar sus propios cercos sanitarios”.

  • Por Dalila Arriaza

Nadie duda del valor que tiene la comunidad indígena, su lengua y su cultura. Pero, quién conoce cómo enfrenta a diario lo que acontece alrededor de la pandemia por covid-19.

Jesús Amadeo Martínez es coordinador del Foro Indígena Abya Yala. FIAY y consejero mayor del Consejo Indígena de Centro América (CICA). Inició como Coordinador General del Foro Indígena Abya Yala en enero del 2018 y su cargo es para cuatro años.

IN TEMPO: ¿Cómo describe su rol dentro del FIAY? ¿Cómo líder indígena qué esfuerzos regionales ha impulsado ante la presente crisis sanitaria?

Amadeo Martínez: El rol que tengo es de facilitador de los procesos regionales ya sea con la cooperación, sistema de Naciones Unidas y las mismas organizaciones indígenas. En esta crisis de la pandemia como coordinador he gestionado ayudas puntuales a las organizaciones pertenecientes al FIAY, además de articular con el FILAC para construir una plataforma frente a la situacion del COVID 19. En dicha plataforma monitoreamos a nivel regional la situación de las comunidades y pueblos indígenas, y estos informes se presentan tanto a los gobiernos, como a otras instancias ya sea de la cooperación o UN.

IN TEMPO: ¿Cómo se protegen a diario los pueblos indígenas para prevenir el contagio por el covid 19?

Amadeo Martínez: Esta pandemia nos está dejando lecciones positivas y negativas. Positivas por que al ver la invisivilización de las instituciones del Estado y los mismos gobiernos, se activaron los protocolos comunitarios de las “comunidades indígenas”, ya sea para hacer medicina indígena, fortalecer la agricultura indígena, cercos sanitarios, entre otros.

Es de hacer notar que los esfuerzos por combatir esta crisis son propios de las organizaciones, sin apoyo de los gobiernos.

IN TEMPO: ¿qué desafíos enfrenta como dirigente indígena?¿Cuentan con protocolos de seguridad en las comunidades indígenas a nivel regional?

Amadeo Martínez: Uno de los principales retos que tenemos es que no se cuenta con apoyo de ninguna índole, ni de kits alimenticios, ni de higiene. Se asiste con esto a las comunidades, pero por gestión propia ante la cooperación y organismos internacionales.

Ante la no asistencia por parte de los gobiernos, ni los estados, las comunidades y pueblos indígenas a nivel de la región activaron sus propios protocolos comunitarios indígenas para contrarrestar la crisis de la pandemia.

IN TEMPO: ¿A qué atribuye tanto contagio, aunque al parecer se toman las medidas respectivas?

Amadeo Martínez: El contagio de esta pandemia se ha dado por la falta de información fidedigna de las autoridades competentes ante una enfermedad nueva. Y en las comunidades tendría que ser una divulgación en sus idiomas indígenas, por lo que las comunidades y pueblos indígenas realizaron esfuerzos propios para poder hacerlo desde sus idiomas.

IN TEMPO: ¿Tienen registrados los casos de personas indígenas contagiadas con el covid? ¿Qué tipo de monitoreo realizan?

Amadeo Martínez: Sí se tienen datos preliminares, ya que esto es dinámico y los datos de ahora no son los mismos de mañana. Y según el monitoreo de la Plataforma Indígena del FILAC y FIAY, “hasta el 5 de agosto de 2020, la Red Regional de Monitoreo de FILAC reportó la existencia de un total de 62,473 casos positivos de COVID-19 en indígenas de la región, considerando solo aquellos países en lo que se pudo obtener o en su caso, proyectar datos”. Esto significa un incremento ocho veces mayor que el registrado a principios de junio, que ascendía a 7,246 indígenas contagiados.”

“Del grupo de 13 países considerados, Brasil, Perú y Guatemala presentan el mayor número de casos de contagios en las poblaciones indígenas, representando el 72,5 % del total de casos de la región”.

“En un contexto donde, la matriz de desigualdad que caracteriza a la región, posiciona a ciertos grupos en especial situación de vulnerabilidad, entre ellos las personas mayores (85 millones); mujeres (mayoría en actividades informales, con trabajo no remunerado aumentado y mayor exposición a violencia doméstica); Pueblos Indígenas (60 millones de personas y con comunidades que pueden desaparecer); personas afrodescendientes (130 millones de personas en 2015); trabajadores informales (54% del empleo regional); personas con discapacidad (70 millones de personas); y migrantes”.

“…el foco de la pandemia empezó a moverse hacia el interior de los países y las zonas rurales, haciendo visible los casos comunitarios y la ruralización de la pandemia.  Desde entonces, el ritmo de crecimiento ha sido exponencial. A pesar de que la ausencia de datos estadísticos oficiales desagregados por etnia o pueblos indígenas sigue siendo una falla sistémica de los servicios de salud, la magnitud del impacto grave de la Covid-19 en los pueblos indígenas es cada día más visible.

Ello ha sido posible porque algunos Estados han comenzado a incluir esta información, pero, sobre todo, en la medida en que las organizaciones indígenas han logrado instalar sus propios mecanismos de monitoreo y la comunidad internacional ha generado sus propios reportes“.

IN TEMPO: ¿Cómo es un día normal de una comunidad indígena en medio de esta pandemia?

Los pueblos indígenas siempre hemos sido resilientes y esta pandemia no es la excepción. Las comunidades han tomado todas las medidas y aplicado sus propios conocimientos y saberes para hacer sus propias medicinas indígenas y la aplicación de cercos sanitarios para evitar la propagación de la pandemia. De ahí las actividades normales de agricultura cuando se puede, ya que mientras exista estado de confinamiento o cuarentena obligatoria, no se podrá. Esto trae consigo una situación económica crítica de alimentación que no se ha superado aún.

IN TEMPO: Usted tiene un cargo que es clave a nivel regional, pero ¿qué acciones realiza en El Salvador específicamente?

Amadeo Martínez: En el Salvador mi rol ha sido el de coordinar con el CCNIS que es una instancia de articulación de las organizaciones indígenas a nivel nacional de los tres pueblos indígenas “nahua, lenca y Kakawira”, donde hemos gestionado tanto kits de alimentación, como de higiene de forma coyuntural para esta crisis, y gestiones para potenciar la agricultura familiar desde la cosmovisión indígena.

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