Teleconsultando

Consulta médica a distancia.

  • Por Dr. Aldo Hernández Aguilar

En este contexto epidemiólogico de El Salvador por la pandemia COVID-19: casi trescientos casos diarios reportados confirmados distribuidos en todo el país; la ya esperada progresiva saturación de hospitales e inminente colapso de otros; el propagado temor de encontrar desbordados los centros de salud de primer nivel y la aversión a ser atendido en el área Gripario, la telemedicina se ha vuelto una forma frecuente a la cual recurrir por diferentes padecimientos, esta puede hacerse vía telefónica, mensajería de las redes sociales o vía correos electrónicos, etc. La telemedicina es una forma de consulta médica a distancia. Por lo cual, es importante tener claro, ciertas aspectos a tomar en cuenta, antes de optar por ella:

1- La teleconsulta médica solamente es una especie de asesoría en salud y no sustituye completa ni permanentemente a una consulta médica presencial. Es decir, debe usarse como una herramienta previa de orientación para elegir la mejor opción que responda a su caso particular. Es una especie de “Área virtual de selección” para tomar las pertinentes decisiones. 2- La teleconsulta médica tiene limitaciones esenciales: no habrá un diagnóstico preciso, tratamiento curativo o pronóstico certero.

Solamente sugiere los pasos a seguir y algún tratamiento paliativo, mientras se avoca a una consulta completa. 3- La teleconsulta médica podría llevar a la indicación de fármacos, pero estos deben ser de venta libre, que no requieran prescripción o vigilancia médica. Por ejemplo, se recomienda, por seguridad, no recetarse: antibióticos, antihipertensivos, Insulina, antiepilépticos, antiinflamatorios esteroides, narcóticos, etc. Habiendo verificado esas condiciones y teniéndolas muy claras, brindo las siguientes sugerencias para aprovechar al máximo ese importante recurso: 1- Tener escrito y en orden de aparición todos los síntomas. 2- Buscar un médico ya consultado previamente en persona, o que sea de confianza. 3- Sea prolijo. Es decir, muy, muy detallado para describir lo que siente. 4- Si puede ser videollamada, mejor.

5- En caso de problema de la piel, se debe mostrar fotografías de las lesiones. 6- Evite tomarse exámenes previo a la consulta, espere que el médico le diga si es necesario o no. 7- Una consulta a la vez. No haga muchas preguntas de diferentes padecimientos o diferentes familiares. 8- Esté dispuesto a cumplir las indicaciones, como exámenes y autoevaluaciones físicas.

9- Prepárese para ir a consultar a un lugar específico, según lo indique el médico. 10- Pregunte al médico sobre los signos de alarma de su enfermedad. 11- Si no hay una tarifa y/o medio explícito, ya es un médico de cabecera, o consulta habitual, tenga la cortesía de preguntar el medio de pago de honorarios. No lo olvide, no es una charla casual, es un servicio que implica tiempo del profesional. La teleconsulta médica es un valioso recurso para evitar exponerse a riesgo de contagio del SARS-CoV-2, recurrir a servicios pertinentes y seguir los pasos oportunos. No es un sustituto de la consulta médica presencial, sino una especie de antesala a la misma. Hagamos buen uso de ella.

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