Vemos con gran preocupación que un oligarca diga que ha vivido en la pobreza, ¡que palabras tan falsas!

Opinión por Josh Saintway

El periodo cuarentaiseisavo después de habernos constituido como república –198 años atrás– continúa siendo marcado por la ineptitud, escasas de propuestas reales ante las crisis que tenemos como país y toda una serie de altanerías que realmente es casi imposible seguir soportando y que vienen directamente de parte de quienes actualmente están al frente de nuestro país, lo cual responde mucho más a una estrategia de propaganda mediática con una falta de profundidad notablemente evidente que nos satura e intenta trolear a quienes pensamos distinto y con mucha más claridad en cuanto al análisis de la realidad.

Un año después las cosas continúan igual, los desencantos y desaciertos se continúan dando a la orden del día, ¡se acabó la luna de miel!, lo que para algunos parecía una nueva propuesta en esencia y desde un inicio realmente no lo fue, ni parece serlo, la situación continúa manteniendo la misma dinámica, la creciente desdicha, la falta de un compromiso real de servicio a una nación necesitada y a la cual como sociedad civil amamos y le hacemos frente a cualquier circunstancia independientemente quien o quienes estén gobernando.

No tiene nada de malo haber nacido en cuna de oro, lo que sí es cuestionable es absolutizar vivencias personales y hacer creer mediáticamente que es lo que han vivido y viven las grandes mayorías o intentar hacer creer al pueblo que se es un revolucionario desideologizado, llegando a una especie de demagogia que es necesario y preciso identificar. Bien dijo en su momento Mao Tse-tung: el peor enemigo de la revolución es el burgués que muchos revolucionarios llevan dentro…

Vemos con gran preocupación y profunda indignación que un oligarca diga que sepa y haya vivido en la pobreza, ¡que palabras tan falsas!, llenas de doble intención solamente una mente ilusa podría creerlas, ya que desde un estado de comodidad puede escupirse cualquier cosa, lo cual genera ciertas y serias dudas con relación a lo que ocurre en medio de todo lo que acontece en cada acción o decisión arrebatada que el gobierno realiza en base a las circunstancias que puedan beneficiar políticamente.

Reducir todo a una transacción comercial es un colosal retroceso, ya que se le puede poner precio a la vida misma e incluso a los derechos humanos fundamentales, se tiene un supuesto plan económico, son acciones neoliberales homeopáticas, al parecer quienes saldríamos perdiendo somos nosotros como pueblo; a la gravedad de este asunto añadamos la situación fiscal y el sistema de ahorro de pensiones, ¡uno de los negocios del siglo para los dueños de las AFP’s del que el actual gobierno ni siquiera lo considera en su agenda!

Todo adorador del dios Mercurio utiliza la mentira o “verdades a medias” para conseguir sus propósitos egolátricos, lo cierto de todo esto es que entra en vigencia la adoración a la autoimagen, validando el mito de Narciso que se ahoga por el deseo completamente desmedido de amarse a sí mismo peligrosamente, esto es lo que ocurrió con todos aquellos personajes registrados en la historia de la humanidad que cometieron las peores atrocidades que el mundo jamás había visto y no queremos volver a ver.

A quienes siguen de manera ciega, pasional e irreflexiva al gobierno, es necesario recordarles de tener sumo cuidado en no volverse profeta de la corte, ¡más denigrante aún convertirse en bufón o payaso de dicha corte!, que digan si a todo decreto o medida abusiva que se impone y que hasta se ríen, ridiculizan e insultan a su propio pueblo, esto por recibir las migajas que caen de esa extraña y oscura mesa, en completa y total sintonía servil con la embajada del vecino país del norte, ¡es inaudito volverse casi una mascota del maldito sistema monstro y su vasallo de turno en nuestro país!, ¿acaso estamos ante una gobiernopatía altamente contagiosa y notablemente infecciosa peor a cualquier pandemia?

Ser un milenial no es ningún pecado o delito, lo que se vuelve complicado es que lamentablemente hay situaciones que no pueden moverse por patrones de conducta amoral, donde el Ethos sale sobrando en un ambiente que priva la razón y la reflexión fundamentada en valores y principios; si ser milenial significa ser caprichoso, orgulloso, revanchista, soberbio y prepotente, ¿será realmente un modelo de personalidad a seguir?, ¿es acaso una patología psiquiátrica impulsada por algún tipo de narcótico o estupefaciente?, ¿habrá que realizar algún estudio desde el punto de vista de la psicología social, la psiquiatría o alguna de las ciencias del comportamiento humano en sociedad?

Al seguir su trayectoria nos damos cuenta que es sumamente pobre, lamentable y demagógica su visión milenial, donde destaca una seudo-democracia que evoca la supremacía casi absoluta de los medios tecnológicos que están a su favor y los cuales puede pagar, ha puesto en entre dicho el nombre de quienes amamos nuestro país, ¿acaso no logran notarlo quienes con bombo, platillo y celular en mano sobredimensionan sus superficialidades analfabetas y narcotizantes desatinos?, ¿acaso no parece completamente inconcebible que haya personas en edad madura con mentalidad de adolescente milenial que defienden lo indefendible de manera intolerante y hasta abusiva?, ¿será parte de los abusos el derroche que se realiza con fines propagandísticos y autoimagen?

Las maniobras de contra-violencia –conocidas como las políticas mano-duristas– al parecer no han sido ni propuestas, ni solución ante los graves y profundos problemas relacionados con la seguridad pública, la violencia continua siendo uno de las principales problemáticas, la cual no puede ser reducida única y exclusivamente al índice de homicidios, por lo cual debemos preguntarnos: ¿qué de la violencia intra-familiar?, ¿los secuestros?, ¿los suicidios que han aumentado significativamente?, ¿los robos, los hurtos u otros crímenes que no son contemplados y/o mencionados?, ¿y la violencia estructural que el mismo sistema ejerce de manera impune en la economía y la política?, ¿se tiene por el momento un análisis holístico de la violencia en nuestro país?

Alguien que pone por sobre todos y todo al dinero es realmente un adorador de él mismo y lo convierte en uno de sus ídolos favoritos –Mamón– comprometiéndose a quien sabe qué, para obtener réditos de los cuales no sabemos y que incluso probidad no tiene ningún interés en investigar debido a que se tiene el control del órgano ejecutivo y se pretende tener el control del órgano legislativo y judicial, ¡lo cual sería un total y completo desastre si esto ocurriera!

Tuvo todas las oportunidades del mundo, de las cuales aprovechó –por fines netamente comerciales– aprendió a hablar el idioma con que llamó cool a un déspota xenofóbico, racista y fascista que nos insultó como país, con lo cual recordamos lo dicho por Domingo Faustino Sarmiento: la ignorancia es atrevida… también llamarse así mismo cool, realmente es carecer de autoestima, sentido común y dignidad, no hay nada peor que aquel que cree que sabe, ¡pero en realidad no sabe nada!, ya que su ego –y el de sus seguidores serviles y lamesuelas– es mucho más grande que su cerebro y pretende con ello opacar a quienes intentamos pensar.

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