Asilo necesita suministros de higiene y alimentos

“Tenemos 18 adultos mayores, algunos vinieron de San Salvador, otros de Zacatecoluca, San Marcos, Santiago Nonualco, San Juan Nonualco, San Pedro Nonualco, Rosario de la Paz, Santa María Ostuma, un hondureño, y otros que no les conocemos su lugar de origen”.

  • Por Dalila Arriaza

Carlos Eduardo Valladares Guillén, de 41 años de edad, casado y con una niña de 15 meses, es el administrador del Hogar de Ancianos “Oasis San Francisco”, y cuenta muy animado, un poco de historia; pero también expresa las necesidades profundas que están viviendo para sostenerlo en medio de la crisis por la pandemia del coronavirus.

Carlos Valladares: El asilo nació con un padre franciscano llamado Maximiliano Atilio Martini en los 90´s. Luego él falleció y llegó a la parroquia el padre Celestino Palacios, quien estuvo 12 años y dio seguimiento al proyecto. El asilo se fundó con el objetivo de albergar ancianos del municipio, pero luego se extendió ese beneficio. Después del terremoto del 2001 que tuvo el epicentro aquí en San Pedro Nonualco, la casa donde los ancianos estaban se destruyó y fue así que con ayuda de unas personas de España y una asociación llamada ADOI se construyó el lugar donde ellos habitan hasta el momento.

En el 2012 llegamos con Monseñor Jesús Antonino Carpio quien es Vicario General de la Diócesis de Zacatecoluca y él me nombró administrador del asilo. El asilo se sostiene de la iglesia, actividades, rifas, ventas y una colecta mensual. Ahorita tenemos 18 ancianos y 4 empleadas más una enfermera. No recibimos ningún tipo de ayuda del gobierno.

IT: Un día normal en el asilo de los adultos mayores.

Carlos Valladares: Ellos se levantan a las 6 a.m. y en su mayoría se les ayuda a bañarse. A las 7:30 a.m. desayunan. Luego cada unos ellos ya tiene un lugar donde pasan su tiempo, nosotros organizamos grupos para que tengan visitas por lo menos una vez a la semana. Les celebramos cumpleaños, y todas las festividades posibles. Luego almuerzan exacto a las 12 del mediodía. Y la cena es muy temprano a las 4:30 p.m. y a las 6 p.m. todos están acostados, listos para dormir.

Cada semana compramos todo lo necesario para la alimentación y las otras necesidades. Sólo en comida gastamos entre $100 y $115 para los 18 señores y las empleadas.

Tenemos ancianos que nos trajeron desde el Hospital Zacamil, otros los encontarron en la calle, golpeados, tenemos dos que son los que llegaron desde hace 15 años, los trajeron del Hospital Rosales. Poe supuesto que la mayoría son los que vimos en este pueblo, viviendo en malas condiciones. Y unos pocos que los familiares los ingresaron, por diversas razones, genralmente porque no pueden cuidarlos por falta de espacio, tiempo y situación económica.

IT: ¿Qué necesidades urgentes tienen?

Carlos Valladares: Dos cosas. Lo primero es que necesitamos cubrir el salario de las empleadas, que es muy bajo, $150.00 por mes, porque no podemos pagar más. Y ahora es más difícil aún. Lo segundo que necesitamos es pampers y granos básicos para sostener el hogar. Ahorita tenemos 18 ancianos y 4 empleadas más una enfermera. Y no recibimos ningún tipo de ayuda del gobierno. Y con los salarios, Monseñor y yo los cubrimos. Ellas hacen una gran labor, y nosotros no podemos pagarles lo que deberían ganar.

IT: ¿De su bolsa?

Carlos Valladares: Sí. Monseñor y yo los cubrimos. Con mi esposa ya tenemos ese acuerdo de apoyar al personal con el salario.

IT: ¿Cómo están haciendo en estos días de cuarentena?

Carlos Valladares: Gracias a Dios la alcaldía nos ayudó al principio y luego yo pedí ayuda a unos amigos de la capital. Ellos me donaron granos básicos.

IT: ¿Recibieron ya alguna ayuda de la alcaldía?

Carlos Valladares: Sí, bastante, con el alcalde José Hernández, pero lamentablemente él murió, por eso sólo nos ayudaron el primer mes. Y los entendemos ahora, porque ellos están ayudando bastante a los cantones.

IT: ¿Qué opinan los ancianos de lo que está pasando con el coronavirus?

Carlos Valladares: Hay muchas opiniones, algunos creen que ya están cerca de morir. Otros no creen en la pandemia, y otros están enojados porque no les permitimos visitas.

IT: ¿Qué medidas toman ustedes para evitar contagios del COVID-19?

Carlos Valladares: Desde el principio de la pandemia se suspendieron las visitas, solo entran las empleadas y los trabajadores de la unidad de salud.
Las empleadas toman todas las medidas necesarias. Lo más complicado es con los ancianos que necesitan cuidados especiales o salidas de emergencia. Y también que ya se nos están terminando los guantes, mascarillas, alcohol gel, y sobretodo los alimentos.

Recibimos la visita de la ministra de vivienda, y del ministerio de Gobernación quienes nos trajeron implementos de limpieza, también algunas donaciones de personas en nuestro país, y otras del extranjero, para ir solventando. Por ejemplo una persona que reside en Estados Unidos me dio dinero para comprar pañales desechables de adultos.

No tenemos certeza de cuándo va abrir la iglesia, y por ende no tenemos posibilidades de ingreso directo.

IT: ¿Qué medios tienen para contactarles?

Carlos Valladares: Nuestro correo es: asilo.sanpedrononualco@gmail.com o si quisieran llamarnos, sería al número 76818603, agradezco de antemano a quien tenga el buen deseo de apoyarnos.

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