¿Quién puede ser un abusador sexual infantil?

Cualquiera con una fachada considerada normal podría abusar de un pequeño.

Por Abigail Rivera / psicóloga y escritora / www.psi.com.sv

Parte II

Lamentablemente no hay un perfil exacto para identificar a un potencial agresor. Puede serlo un padre, una madre, una empleada doméstica, un profesor, un entrenador, un líder religioso. En conclusión, cualquiera puede serlo, independientemente de su género, estatus social o religión.

No hay un perfil específico. Cualquiera con una fachada considerada normal podría abusar de un pequeño. Más, hay ciertos patrones de conducta que llevan a cabo para cometer el abuso y, a su vez, hacer que el niño no diga nada al respecto.

¿Cuáles son esas conductas?

Observan y evalúan a la que será su víctima. Por ejemplo si es un niño demasiado tímido o retraído; si su familia es desintegrada o negligente. Es decir, evalúan las vulnerabilidades de la víctima.

Algunos agresores se acercan paulatinamente al niño o a su familia, se ganan la confianza de del niño o de su familia. En este punto también quiero que preste atención, ¿por qué para el agresor es tan importante ganarse la confianza del niño? Porque pretende ganarse el afecto del niño, establecer un vínculo con él y de esta forma hacer ver su abuso como algo “normal” entre un adulto y un niño que se quieren mucho.

Para ganarse la confianza del niño, suelen regalarles cosas o dinero.

Usan su táctica de “guardar el secreto”. Es posible que el agresor le pida mantener en secreto el abuso antes y después de cometerlo, haciendo énfasis al niño que si alguien más sabe sobre su secreto, ya no va a ser tan especial o que la relación que hay de supuesto cariño entre ellos, ya no será lo misma.

Intimidan al niño, les hacen creer que si mencionan del abuso a alguien más, nadie va a creerle, porque él lo permitió o porque él es el adulto (esto resulta mucho más difícil de manera para el niño cuando el agresor es un personaje público, su propio padre, madre, o un líder religioso).

Amenazan con matarlos o hacer daño a su familia.

¿Qué señales puede dar un niño que está siendo abusado?

Los niños no se expresan como nos expresamos los adultos. Tampoco procesan lo que les sucede como lo haría alguien mayor. Muchos niños sienten vergüenza, culpa y mucho temor después de los abusos (sobre todo si el agresor lo tiene bajo amenaza). Razón por la que pueden llegar a callarse el abuso, incluso hasta la adultez. Sin embargo, podría haber algunas señales de que un niño está siendo abusado.

-Cambios drásticos de conducta. Usualmente el niño era activo, pero de repente, usted observa que ya no juega, que se queda quieto en el mismo lugar; que ya no es como antes, que lo observa más tímido, retraído. Por poner unos ejemplos.

-Pérdida del sueño u apetito.

-Irritabilidad. Se enoja sin ningún motivo.

-Si tiene pesadillas con frecuencia.

-Se comporta diferente con determinada persona.

-Si juega, muestra conductas extrañas al momento de jugar.

-Presenta comportamientos relacionados a niños más pequeños (por ejemplo, si tiene ocho años, ya ha aprendido a ir al baño, vuelve a la etapa en que estaba aprendiendo a hacer sus necesidades y se hace en la ropa).

No está demás decir, que las señales anteriormente escritas, pueden presentarse como consecuencia de diferentes problemas, pero la simple presencia de estas, pueden darle la pauta de que algo no anda bien con el niño, y para intervenir.

Ahora viene la pregunta más importante ¿cómo puede prevenir que suceda esto?

Usted, padre, madre de familia o responsable:

Tómese un tiempo diario para hablar con su hijo, pregúntele ¿cómo estuvo su día? ¿Qué hizo ese día? Y cuéntele de su día también, le ayudará a establecer un vínculo fuerte con su hijo y será más sencillo observar algún cambio de conducta drástico que lo ponga en alerta.

Explíquele qué es un secreto y que no debe tener secretos con nadie más. Y que si alguien alguna vez le pide guardar uno, se lo diga inmediatamente.

Hable sobre las partes de su cuerpo que nadie debe tocar o acariciar. Esta es una de las claves para empoderar al niño, de hacerle sentir que tiene control sobre su propio cuerpo y que nadie más que él tiene que tocarlos.

Relacionado al punto anterior, es muy importante que cuando vaya a explicarle sobre las partes que nadie debe tocar, llame los genitales por su nombre: pene y vagina. Nada de “pajarito”, “palomita”, “tortita”, “cosita”. Llámelos por su nombre. Esto le permitirá al niño a tratar sus partes íntimas con naturalidad, evitará que los vea con tabú, y por ende, sentirá control de su cuerpo.

-No obligue a su hijo a darle abrazos o besos a otros adultos si el niño no quiere hacerlo. No, no está siendo “bayunco”, simplemente no tiene el deseo de abrazar o besar a alguien más.

-Si lo lleva de paseo, no lo pierda de vista.

-Evite que sus niños tengan cuentas en redes sociales. Los niños no tienen la capacidad de administrar un perfil ni sabrán distinguir si un contacto se hace amigo de él con malas intenciones. (Si quiere saber más sobre este tipo de acoso sexual infantil, de click aquí).

Usted, profesor que tiene la responsabilidad de un aula llena de niños pequeños:

Cree un espacio de confianza entre profesor y alumnos.

Considere tomarse un tiempo para educar a sus niños sobre el tema.

Podría usar el juego como método de enseñanza sobre la temática.

Abigail Rivera, psicóloga y escritora comprometida con el arte y la prevención de la violencia.

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