No estoy donde quiero estar

En el ir y venir podemos perder el rumbo de hacia dónde queremos llegar y qué tipo de ser humano queremos ser.

Por Katia Maldonado

Sentirnos útiles, amados y necesitados es un deseo que perseguimos alcanzar. Pero esta travesía a veces es como una mariposa que cuanto más la persigues, más se escabulle, pero en el momento en el que prestamos atención a otras cosas, quizá más lindas e importantes, la mariposa llega y se te posa en el hombro.

Cada día lo vivimos al máximo, entre muchas tareas, requerimientos, emergencias que responder y problemas que solucionar.

Las personas no tenemos que vivir tratando de llegar a un mundo ideal, donde siempre seremos el súper héroe de la película, debemos de ser realistas pero soñadores. Realistas para conocer nuestras debilidades y aceptar los errores que nos hacen pasar baches emocionales, que afectan nuestras relaciones y acciones. No se trata de remover recuerdos duros o heridas, sino analizar los “por qué” de nuestras acciones presentes e ir descubriendo qué tipo de personas deseamos ser en el futuro. Soñadores, porque esto nos mantiene vivos, nos ilusiona, nos proyecta a hacer cosas, y desafiar el mundo, llegando a conquistar espacios que quizá nunca nos hubiéramos imaginado.

¿Cómo podemos descubrir si estamos donde queremos estar?

1-Cuando disfrutas de la vida. Hasta los mínimos detalles del día a día los disfrutas, te es fácil ser cortés, reír, amar, escuchar a otros y hablar con franqueza, siendo genuino y permitiendo que los demás lo sean.

2-Cuando tienes porqué dar gracias. Siéntete afortunado por lo poco o mucho que tienes, materialmente, emocionalmente, espiritualmente. Valorar lo que tenemos no es fácil en un mundo donde parece que siempre debemos ir por más, pero seremos más felices si cada día apreciamos a las personas, cosas y oportunidades que tenemos, al final esos son los motores que nos impulsarán a ser mejores y sentirnos completos. Escribir una lista con todas las cosas por las que puedes estar agradecido, sería genial.

3-Cuando te sientes pleno. Sentirse afortunado por lo que eres y lo que representan para ti, las personas a tu alrededor, definitivamente hace que saboreemos la plenitud de la vida. Aunque siempretrabajes por más, sabes que estás en el lugar justo y con las personas correctas. Así que, diviértete en todo lo que hagas. Vive cada instante con tu mejor actitud en el trabajo, la casa, el descanso, disfruta de tu pareja, la soltería, la familia, los amigos, los altos y bajos de la vida, porque siempre de todo se aprende y eso te hace una persona integral.

Todos los días es una oportunidad para estar en el lugar perfecto, así que solo es cuestión de trabajar por cumplir tus metas. Agradece cada mañana a Dios por la vida y recuerda que tu actitud y disposición para ser feliz, te acercarán más a vivir en tu espacio soñado.

Por Katia Maldonado

One thought on “No estoy donde quiero estar

  • enero 27, 2020 at 12:44 pm
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    Me encantó el tema

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