¿Se requiere un talento natural o un don especial para hablar varios idiomas extranjeros?

Por Daniel Alas, experto en Idiomas Extranjeros

Cuando escuchamos de personas políglotas  hablando varios idiomas extranjeros, nos sorprendemos de sus habilidades lingüísticas, y nos preguntamos si nacieron con un talento natural o un don especial. Si conocemos personas con ese aparente “don”, e indagamos un poco, nos damos cuenta que la mayoría nunca fueron alumnos sobresalientes en sus clases de “idiomas” en su época de escuela. Ellos eran estudiantes promedios, quizá como nosotros. La mayoría afirma haber comenzado sus estudios de Lenguas Extranjeras después de terminar el colegio. Al final uno se pregunta si ellos realmente nacieron con un talento especial. ¿Podría ser que el talento es un elemento esencial para aprender un idioma extranjero? No necesariamente.

Creo que un elemento clave del que disponen los políglotas para aprender un Idioma es la PASIÓN.  La pasión va a determinar la cantidad de tiempo que yo invierto en mi aprendizaje. La pasión es una fuerza interna que me lleva a realizar alguna actividad. En otras palabras, el establecer una cantidad de tiempo necesaria, lo que se llama también exposición, eso va llevar a otros niveles mi aprendizaje lingüístico. Ellos saben que la otra palabra clave es Exposición. Ellos están consientes que entre más expuesto estemos al “idioma meta”, más rápido será nuestro aprendizaje. Esa exposición al idioma va estar relacionada directamente a nuestra Pasión.  Es solo un principio que ellos toman en cuenta, y lo aprovechan al máximo.

Como segundo punto,  la pasión define mis prioridades y metas. Las personas políglotas creen firmemente que ellos deben establecer prioridades a la hora de comenzar un proyecto lingüístico. La pasión funciona como una brújula interna que los mantiene en el camino correcto. Una vez que establecen sus prioridades, van escoger esas actividades que estén relacionadas con sus metas lingüísticas. Los políglotas saben que tienen metas diarias, semanales, o mensuales que cumplir, y están consientes que solo las realizarán a través de su compromiso. Ese compromiso lo define nuevamente la pasión.

Finalmente, los políglotas saben muy bien que la pasión convertirá sus actividades, en actividades placenteras. Los políglotas se divierten aprendiendo idiomas extranjeros. Cada uno de ellos utiliza  métodos diferentes, pero se aseguran que son los métodos que ellos disfrutan. De esa manera, cambian toda la perspectiva de trabajo, ya no lo ven como una carga en sus vidas.  Preguntémonos, ¿qué es lo que hace que una persona se levante 15 minutos antes para repasar vocabulario? Una vez más, ellos no necesitan ser motivados por factores externos porque hay una fuerza interna que los lleva a tomar acción. Esto solamente puede ser hecho a través de la “pasión”. 

Es un alivio saber que el talento no es el único ingrediente que necesitamos para tener éxito en nuestras vidas. Por supuesto que hace una diferencia, pero la fuerza que hará que las personas trabajen duro será la pasión. Encontrar la pasión en la vida debe ser una tarea para cada uno de nosotros. En lo concerniente a los idiomas, si todavía no tenemos esa pasión, no nos preocupemos, pueda que esa pasión todavía este reposando, y no ha salido a la superficie. Créanme que saldrá en algún momento de sus vidas.

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