El dinero compra lo que sea

“A nosotros nos discriminan de la sociedad, pero también nos utilizan”

Por Dalila Arriaza

In Tempo: Cuando usted dice, “yo sabía mucho” se refiere tanto a que conocía cómo era la estructura interna, como a información de primera mano respecto a negociaciones secretas con servidores públicos, por ejemplo. ¿Supo de diputados, algún juez, alcaldes, algún expresidente, en general servidor público que se reuniera o negociara con la pandilla?

Ulises López: Claro verdad, yo le voy a decir algo la magnitud que tienen las pandillas ahorita no puede ser así por así, claro el dinero es el que manda. A nosotros nos discriminan de la sociedad pero también nos utilizan, aquí va todo en cadena nosotros no podíamos llegar a un lugar si no nos abrían las puertas. Bueno se lo resumiré así, nosotros no podíamos tener comunicación en un penal si no venía alguien que tuviera potestad para ingresar, porque nosotros estábamos adentro, encerrados. Cómo lo íbamos a conseguir de adentro para afuera, claro no se puede, si no que viene de afuera para adentro; como le digo el dinero compra lo que sea. Esa unión está entre la sociedad y la pandilla nadie lo puede negar, ya está saliendo a la luz y esto así es.

In Tempo: ¿Cómo logra salir de la pandilla y porqué decide salir?

Ulises López: Cómo logro salir, pues con la misericordia de Dios, solo así se puede salir con vida, y porqué decido salirme, pues con cada día que pasaba yo iba viendo la realidad, todo el engaño que involucra estar en una pandilla, como le dije al principio uno sabia demasiado y por eso tenía que ingresar porque ya uno se da cuenta de cómo es. Que no es como se lo pintan, se mira con el tiempo la discriminación, la preferencia. Tanto con el nivel que uno llega a tener dentro de la pandilla, como con el grado de dinero, uno se va ganando enemigos a través de eso, de parte de los demás miembros.

Si yo tengo un grado alto, los que estaban más abajo comenzaran a criticarme a molestarme, y pues yo me fui dando cuenta de eso porque, podía ser traicionado por mi propio amigo. Incluso una vez un miembro me puso en mal con los mismos policías, muchos miembros querían algo con mi compañera de vida a mis espaldas, muchos miembros robaban de la droga que nosotros teníamos, robaban las armas y pues como llegué a tener un cargo de una comunidad, cada responsabilidad me caía a mí. Allí llegue a entender que no es como dicen, que si yo tengo tú tienes y si no tengo tú no tienes, llego un momento en que cada quien cuidaba su persona, cada quien velaba por sí mismo.

Cuando empezó la pandilla no era así, aparte de eso yo ya tenía mis hijos y ya era diferente porque nadie que esté en una pandilla querrá que su hijo entre en eso, eso se lo puedo asegurar porque una sabe lo que es, lo que se sufre, la maldad que existe. Y decidí apartarme poco a poco, pero como le digo solo Dios me ayudó. Porque yo era un grado más alto y era entonces muy difícil desligarme.

Allí es donde entró Dios a mi vida, allí le entregue mi vida completamente, le dije bueno señor lo que va a pasar va a pasar pero yo ya no quiero estar acá. Y así fue como decidí salirme, poniendo mi vida en sus manos.

In Tempo: ¿Qué es de su vida actualmente, luego de haberse salido de la pandilla?  

Ulises López: Es una nueva vida gracias a la misericordia de Dios, ha sido un cambio radical después de veinte años de estar con aquel día a día. Ha sido un gran alivio, como repito un cambio de 180° grados en mi vida. Me siento libre porque antes me sentía perseguido, yo no podía salir de la colonia por el miedo, por la misma psicosis. No podía salir de mi colonia, con mis hijos, con mi esposa por el miedo de que les podrían causar algún daño a ellos o a mí. Sí, tal vez materialmente puedo decir que no tengo nada, pero lo que Dios me ha dado no lo podría comprar ni con todo el oro del mundo.

Ha sido difícil, muy difícil porque luego de estar acostumbrado a tener mis bolsas llenas de dinero, después de estar acostumbrado a tener cinco o seis personas que estaban a mi disposición, después de poder llevar el alimento a mi casa aunque fuera de mala manera, hoy ha sido muy difícil sobrevivir y confiar en lo que Dios da. Ha habido secuelas, mi esposa no puede trabajar en ningún lado porque la han investigado y se han dado cuenta de que es mi esposa. Ella ha tenido luz roja en todas partes, a mí no me dan trabajo. Pero Dios nos va sosteniendo día con día y puedo decir que hoy mi vida es muy diferente.

In Tempo: Un mensaje corto a los jóvenes, y a las familias.

Ulises López: Bueno el mensaje es que no se dejen engañar porque si en una pandilla hay mucho dinero, sí en una pandilla hay mujeres muy bonitas. No les va a faltar droga, placeres de todo tipo. Pero en realidad cuando el diablo cobra por todo eso que da es muy lamentable, perder a tu familia, perder a tus padres, perder a tus hijos incluso si tú me estás leyendo y estás dentro de eso… piénsalo, tu vida no la has perdido, tienes una oportunidad. Ese es mi mensaje para los jóvenes.

Y pues mi mensaje para la familia, es apoyar, sé que no es nada fácil al contrario es muy difícil apoyar a una persona que se ha desviado del camino. Confiar en aquella persona que robó, tomó, se drogó, mató etc… es difícil. Pero les está hablando alguien que le robó a su propia madre, alguien que robaba en su casa a toda su familia. Y yo agradezco porque varios familiares siempre me apoyaron y por ese apoyo es que yo estoy aquí y puedo contar esta historia, totalmente cambiado. La sociedad nunca lo creerá, pero como le digo con el apoyo de la familia sí se puede salir, yo soy testigo de eso. Y si ellos quieren un cambio en alguien primero tienen que poner la vida de ese alguien en manos de Dios y después accionar.

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