“Procrear en un contexto socioeconómico digno”

El cigoto óptimo (Parte II)

Por Dr. Aldo Hernández Aguilar

Cuidados Pre-concepcionales.

Ya habíamos definido Cigoto, como: la célula totipotencial (palabra que significa literalmente: toda capacidad) resultante de la fecundación ó concepción, es decir, la unión de una célula donada por el padre (espermatozoo) y la célula donada por la madre (Ovocito) que posee toda la capacidad  de formar cada órgano del futuro recién nacido. Y cuidados pre-concepcionales, como: condiciones saludables integrales, tanto paternos como maternos, desde que se establece actividad sexual no protegida, obviamente con la intención de procrear en un contexto socioeconómico digno. Además, dimos un listado de seis recomendaciones de cuidados pre-concepcionales enfocadas en el futuro padre.  Ahora, continuamos con otras:

7- Ingestión de micronutrientes. Es pertinente, tres meses previos al inicio de la actividad sexual con índole reproductiva, ingerir suplementos multivitamínicos sugeridos por el médico de cabecera, además de Ácido Fólico y Sulfato Ferroso (Hierro) de acuerdo a la dosificación del mismo.

8- Uso de métodos de anticoncepción de barrera en relaciones sexuales con fines de placer. Aunque se lee contradictorio y hasta extraño, no lo es, sino complementario y en la lógica de la propuesta de un hijo/a sano/a. Explico: Con el fin de cumplir con el cometido del cigoto óptimo, se deben diferenciar claramente los dos tipos de fines de las relaciones sexocoitales (“Hacer el amor”, “Tener intimidad”, “sexo”, “relaciones sexuales”, etc), una, con fines de satisfacción del deseo sexual en amor, es decir, por “puro” amor-placer y la otra, con fines reproductivos, donde el fin último es llevar a cabo una concepción. Las primeras son frecuentes, espontáneas y no planeadas, éstas deben ser acompañadas de protección, es decir, el uso de condón masculino ó femenino hasta iniciar decididamente las segundas, con previas medidas mencionadas.

9- Acompañamiento permanente físico y moral en todos los cuidados pre-concepcionales de la madre potencial. No olvidemos que ambos estarán: “Embarazados” pronto y que el cigoto óptimo lo hacen dos.

10- Establecimiento de un fondo económico cuyo ahorro sea de más ó menos un año. El cual se utilizará para cubrir todo tipo de gastos, desde la salud de los padres potenciales, el acondicionamiento del espacio, las consultas médicas, y otros, asociados al embarazo logrado.

En lo que respecta a los cuidados pre-concepcionales en la mujer, se vuelven extensivos hasta la confirmación del embarazo y se agregan las correspondientes medidas del mismo. Además, todas las medidas indicadas a los potenciales padres se aplican a la potencial madre. Solamente especificaré en algunas de las madres.

1- Anticoncepción previa a concepción óptima. Esto implica que la mujer (En este caso), como madre potencial en cuyo útero (“matriz”, “vientre”, “Barriga”, etc.) se depositará el cigoto, debe establecer todo un sistema filosófico-espiritual, un estilo de vida que la proteja de embarazos no planeados y enfermedades sexuales. Aún, si fuere posible, la abstinencia sexual. Se lee extremo, pero, es un imperativo en el propósito de un cigoto óptimo. También aplica para el padre potencial, es decir, el padre debe evitar relaciones sexocoitales que produzcan embarazo, lo expongan a enfermedades sexuales y a daños emocionales, en pro de un célula fecundada óptima.

2- Visita a ginecólogo/a de cabecera (de regular consulta). Parto de la premisa que toda niña en etapa de pubertad (de 9 años en adelante con cambios físicos y sexuales iniciales) debe acercarse a un/a ginecólogo/a para consultas subsecuentes del desarrollo propio. En este caso debe visitarlo/a junto con el padre potencial para hacerle saber de la decisión de ser madre, para que le explique las medidas anticonceptivas, micronutrientes (vitaminas y minerales), dieta que apliquen en su caso específico, vacunas, etc.

3- Acompañar, tanto física como moral, permanentemente al padre potencial durante sus cuidados pre-concepcionales.

Dado lo anterior, trato de mostrar lo difícil (pero, no imposible) que es ser padre y madre responsable. No solo se trata de: tener coito espontáneo, y “Si es la voluntad de Dios, salir embarazada”, el padre se desentiende y la madre, consulta hasta que ya tiene amenorrea (“No le viene la regla”), como es costumbre de la mayoría de personas. Al contrario, consiste en una obra digna y de alto valor el procrear un cigoto óptimo, implica: esfuerzo, disciplina, renuncias, planificación, previsión, ahorro, amor, respeto etc.

Mi consejo es: ya sea que quieran ser padre y madre de un cigoto óptimo ó no lo deseen, siempre sigan las recomendaciones, pero para ser óptimos esposo y esposa.

Dr. Aldo Hernández Aguilar
Doctor en Medicina de la Universidad de El Salvador.
Profesor universitario de embriología, histología y neuroanatomía,  en Universidad de El Salvador.

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