Un espermatozoide óptimo y un óvulo óptimo

El cigoto óptimo  (Parte I)

Por Dr. Aldo Francisco Hernández Aguilar.          

Cuidados Pre-concepcionales.

La palabra: “Cigoto” es poco conocida en nuestro medio en general, solamente suena en las clases de ciencias de la naturaleza en áreas básicas, medias y algunas superiores. Sin embargo, ha sido protagónica, por lo menos una vez en nuestras vidas, específicamente cuando la iniciamos.

Entendemos: “Cigoto” como la célula totipotencial (palabra que significa literalmente: toda capacidad) resultante de la fecundación ó concepción, es decir, la unión de una célula donada por el padre (espermatozoo) y la célula donada por la madre (Ovocito) que posee toda la capacidad  de formar cada órgano del futuro recién nacido.

Como reza el título: “El Cigoto óptimo”, pretendo motivarlos/as a ustedes, estimado/as lectores/as, en cualquier condición, a promover y/o aspirar a la fecundación óptima. Es mi deseo, despertar en ustedes la reflexión y la acción en pro de una vida responsable, disciplinada y saludable para aportar, en su descendencia un espermatozoide óptimo y un óvulo óptimo.

En un siglo donde la práctica de conductas nocivas, tales como: irrespeto a la vida, mediocridad, irresponsabilidad paternal, promiscuidad, ausencia de planificación familiar, embarazos en adolescentes, etc. se ha proliferado, es imperativo, retomar la cordura y volver a la sensatez de una vida saludable, responsable y disciplinada, en este caso, con la motivación de dar origen a la óptima prole que queremos legar a esta sociedad.

Debemos, por lo tanto tener claro, que cuando hablo de: “Cuidados pre-concepcionales”, aunque no me estoy refiriendo a “Control prenatal”, el cual, es obligatorio, inmediatamente hay alguna evidencia de embarazo, si implicará en un sano control prenatal.

Dado que hay dificultad en la certeza exacta en el día de la fecundación ó concepción, y hasta el momento solo se puede verificar muy tempranamente el día de la implantación (Cuando la célula fecundada y multiplicada invade al endometrio del útero) por la medición de la hormona Gonadotropina Coriónica Humana (GHC), ya sea en sangre ó más tardía en orina  (La famosa “Prueba de Embarazo”), se vuelve necesario establecer condiciones saludables integrales, tanto paternos como maternos, desde que se establece actividad sexual no protegida, obviamente con la intención de procrear en un contexto socioeconómico digno, a lo que me referiré como: Cuidados Pre-concepcionales.

En nuestra cultura latinoamericana, se enfatiza principalmente en la salud materna, minimizando y hasta ignorando la salud del padre.

Por lo cual, iniciaré hablando acerca de las conductas saludables esperadas del padre potencial:

1- Mantener una vida activa físicamente. Como mínimo, caminatas tranquilas de 40 minutos diarios todos los días. Aunque se pueden agregar: trotar, andar en bicicleta, natación, etc.

2- Alimentarse saludable. Evitando comidas fritas, grasosas y con aditivos artificiales, consumiendo frutas (preferentemente y en la medida de lo posible con su cáscara) y verduras.

3- Desarrollar una vida emocional, social, intelectual y espiritual saludable. A través del fomento de amistades sanas, lectura de libros útiles, ejercicios de relajación, asistencia a grupos espirituales con prácticas saludables, etc.

4- Abstenerse de la exposición a todo tipo de tóxicos. Incluye bebidas alcohólicas, tabaco, consumo de alimentos artificiales y/o con aditivos artificiales, pinturas, fármacos (solo si es necesario su uso), radiación, etc.

5- Realizarse un chequeo completo con médico/a de cabecera. Orientado a posibles padecimientos, ya sea hereditarios y/o genéticos. (Donde se incluye un análisis concienzudo del espermograma).

6- Practicar hábitos higiénicos estrictos. Con el fin de mantener saludable y libre de químicos dañinos cada célula del cuerpo (Incluídos, los espermatozoides). Hábitos, tales como: lavado de manos constante, cubrir alimentos, desinfectar frutas y verduras, evitar consumir alimentos, agua ó líquidos de fuentes dudosas etc.

Aunque las recomendaciones parecen obvias ó trilladas, el secreto de su éxito, no está en el mero saber de ellas sino en la práctica de las mismas. Continuaremos en la siguiente entrega.



Doctor en Medicina de la Universidad de El Salvador
Profesor universitario de embriología, histología y neuroanatomía,  en Universidad de El Salvador.
Posgrado en pedagogía en Universidad de El Salvador
Certificado en atención de Clínica Metabólica en Instituto Salvadoreño del Seguro Social
Diplomado en prevención prenatal de discapacidades por Prenatal Funde Waal
Diplomado en Derechos Humanos y Salud Sexual y reproductiva por Ipas
Egresado Maestría en Métodos y Técnicas de Investigación Social de la Universidad de El Salvador

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