En la provincia del Darién

“Era la primera vez que escuchaba de la tribu Embera, y de su fascinante cultura”.

Por Daniel Alas

Fueron dos meses inolvidables los que viví en la Provincia de Darién. Darién es una zona selvática como el tamaño de Jamaica, que funciona como frontera natural entre Panamá y Colombia. Un nuevo despertar cada mañana se fue convirtiendo en algo sin igual, sintiendo un rocío de lluvia, escuchando monos aulladores, y observando alguna que otra ave exótica como los coloridos colibrís. Una experiencia realmente que no tenía precio.

En mis primeros meses viviendo en Panamá,  encontré esta opción de empleo en Darién, era bastante conveniente en ese momento ya que incluía alojamiento y comida. Tomé la decisión de irme al Darién a trabajar como intérprete de unos norteamericanos, para visitar una de las tribus indígenas más importantes. Era la primera vez que escuchaba de la tribu Embera, y de su fascinante cultura. Nunca imaginé que todavía existían tribus indígenas que habían sobrevivido a la conquista española, y que conservaban su estilo de vida como en los tiempos antiguos.

Fue realmente un encuentro cultural el que experimenté la primera vez que llegué a la Comunidad Embera. Recuerdo que esa vez había varios hombres trabajando en la construcción de una vivienda de unos de los miembros de su comunidad. Aprendí que a la hora de realizar esta labor, en un acto muy solidario, todos los hombres deben involucrarse en la construcción. Otro dato  curioso es la manera como construyen sus viviendas, ellos diseñan los techos  de forma cónica; utilizan hojas de árboles para forrar los contornos de la vivienda, para ser específicos se apoyan en un árbol llamado cocobolo que es una especie propia de la región. El piso de la vivienda lo construyen a 10 metros sobre el nivel del suelo, en relación a esto un  miembro de la comunidad me explicaba que “lo hacen para protegerse de las inundaciones, de los insectos y serpientes que se arrastran en el suelo”.

Fuimos invitados a un convivio cultural el último día de la visita a las comunidades, me llamó la atención que la vestimenta que las mujeres utilizaban durante sus fiestas, estaban adornadas con collares bastantes coloridos de chaquira y plata, con diseños elaborados muy al estilo y orgullo con el que ellos los portan. Algo muy único que caracteriza a los Embera, es que las pinturas en sus cuerpos las obtienen de una planta llamada Jagua que funciona como un colorante natural; todo esto acompañado de sus danzas en referencia a la flora y a la fauna. Uno de los bailes es la danza del Gavilán  imitando movimientos de esta ave,  ya que para ellos representa un símbolo de poder. Otra es la danza al kokodrit (un pájaro de color marrón),  donde los bailarines  realizan los movimientos del ave, y los flautistas imitan su canto. Un Embera me explicaba que ellos consideran a la naturaleza como la madre del conocimiento, que los enseña a protegerse y curarse con medicinas naturales.

Otro aspecto cultural  relevante que atrajo mi atención, es la materia prima que ellos utilizan para elaborar sus artesanías, siempre haciendo reverencia a la imponente naturaleza con sus diseños de flora y fauna.   El cocobolo es un árbol muy especial para la comunidad, muy pequeño en altura, con un tronco bastante grueso. Elaboran unas cestas cuyas fibras provienen de una palmera llamada Chyunga. Estas cestas cuentan con muchos diseños especiales y únicos, una vez más me quedé admirado de  la gran creatividad de esta maravillosa tribu  Embera. Los colorantes que utilizan son extraídos de una planta llamada Tagua. Según me explicaban los lugareños, esta planta logra producir colores muy fuertes y vivos que pueden perdurar en el tiempo, convirtiendo sus artesanías en piezas más valiosas.

Quiero compartirles finalmente, que en mi maravillosa experiencia en Darién,  obtuve  una vivencia muy enriquecedora, desde mi amanecer disfrutando el sonido especial de un ave, como el transcurrir diferente de cada día valorado y vivido. Los invito a visitar alguna comunidad indígena más próxima, y darse la oportunidad de conocer sobre sus formas de vida. Estas tribus son comunidades ancestrales que cuentan con mucha sabiduría, que sin duda alguna nos dejaría esa sensación de lo desconocido, a obtener  siempre algo interesante que mostrarnos.

2 thoughts on “En la provincia del Darién

  • diciembre 14, 2019 at 10:06 am
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    Interesante artículo Daniel. Es impresionante todo lo que has vivido en Panamá al descubir la riqueza prehispánica de nuestras comunidades indígenas que aún podemos disfrutar y luchar para conservarlas. Sigue adelante.

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  • enero 18, 2020 at 11:25 pm
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    Daniel es un excelente artículo, aún sin conocer el lugar me llevaste allí a vivir e imaginar lo lindo del lugar, interesante cómo vivir dentro de lo natural!

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