“No debemos sentirnos culpables por realizar actividades de ocio”

Por Claudia Ramírez

El estilo de vida de nuestra exigente sociedad es apresurado e intensamente estresante, esa es la explicación de muchas enfermedades actuales. Una de las tantas tensiones que vivimos es la de tratar de satisfacer todo el tiempo a los demás, y nos adaptamos a ello, menos a satisfacernos a nosotras mismas. Está prohibido consentirnos, y dedicarnos espacio tampoco es bien visto.

            Esto afecta mucho más a las mujeres que a los hombres, pues somos nosotras las que estamos pendientes de las actividades del hogar, trabajo, comunidad, etc. Pensamos que no está bien dedicarnos espacio para reflexionar, para desestresarnos, para plantearnos nuevas metas. Pero la realidad es que, si queremos aportar más de nosotras a los demás, debemos estar sanas, atentas y no sentirnos agotadas. Muchas de las razones por las cuales las mujeres sufrimos enfermedades graves, es porque postergamos incluso los chequeos médicos, y cuando venimos a caer en la cuenta, ya tenemos quizá una enfermedad avanzada.

No debemos sentirnos culpables por realizar actividades de ocio, para pensar, relajarnos, una salida con amigas, y otras actividades que pueden ser saludables. Si tomamos tiempo para nosotras pensaremos con mayor claridad y podremos dar un aporte con calidad a nuestro entorno.

            La psicóloga Cristina Polanco habla al respecto: “el autocuido es amarnos a nosotras, cuidando de nuestras emociones, a través de espacios de actividad física y recreación. Es hablar, reír, abrazar, a fin de potenciar nuestra salud física y mental”.

            Debemos hacer aquellas cosas que traen tranquilidad y felicidad a nuestra vida, es cierto, hay tareas que debemos realizar, trabajos que desempeñar, pero es cierto también que hay algunas cosas que deseamos hacer en nuestro tiempo libre; por ejemplo, practicar un deporte, aprender sobre un instrumento musical, o desarrollar cualquier habilidad que nosotras poseamos. Al hacer eso sentiremos satisfacción, tranquilidad, y lo más importante, los que nos rodean estarán satisfechos de lo positiva que es nuestra compañía.

            Así que, estimada amiga, no tengas miedo de darte espacio para hacer lo necesario para “recargar baterías”, así verás el panorama de tu vida de una manera diferente.

Claudia Ramírez, autora de este artículo es Licda. en Administración de empresas, y madre de dos hijos. Claudia confía en que Dios desea para las mujeres, una vida justa, y de realización sana.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *