“Ese día yo no lo quería dejar de abrazar”

Entrevista con la periodista y actriz de teatro Melissa Córdova, quien nos cuenta cómo la extinta Policía de Hacienda desapareció a su padre.

Por Dalila Arriaza

In Tempo: Demos una mirada hacia la infancia de Melissa Córdova

Melissa Córdova: La infancia fue la mejor etapa de mi vida, mucho juego, disfruté ese derecho a jugar, me imaginé y creé, y con mi mejor amiga Cecy hacíamos y deshacíamos en la colonia, y siempre yo era la que inventaba las cosas, la otra me seguía la corriente (RÍE). Crecí en Ilopango, fue una infancia linda, muy sana. Mi mamá Dina del Carmen Solito era maestra, mi papá fue Eliseo Córdova, trabajó en el Seguro Social, sólo que a él lo desaparecen en 1988 en la guerra, él pertenecía al sindicato del STISSS, y también perteneció a la Fuerzas Populares de Liberación (FPL) en el tiempo de la guerra en El Salvador. En 1988 lo desaparecen de la casa, prácticamente donde él iba, en su carro. Eso marca mi infancia porque hubo un antes y un después. El antes con mi mamá, mi papá, mi vida, mis primeros 6 años… pero a los 6 años se truncan muchas cosas con la desaparición de él.

In Tempo: ¿Qué significado tuvo esa despedida de su padre, o nunca hubo espacio para una despedida Melissa?

Melissa Córdova: Ese día por cierto fue un martes 12 de julio del ´88, él siempre me iba a dejar a donde yo estudiaba y ese día no nos despedimos como los otros días, ese día yo no lo quería dejar de abrazar, es lo único que recuerdo; al final de la tarde que él llegaba a casa la Policía de Hacienda de aquel entonces, extinta policía de hacienda, lo estaban esperando, eran hombres vestidos de civil, fuertemente armados, los cuales tiraron un disparo al aire y se lo llevaron, mi mamá y yo estábamos en la casa; se lo llevaron en su carro, en el carro que él andaba y luego lo siguió otro carro, y nunca más lo volvimos a ver. Tuvimos información porque el caso fue denunciado en la Corte Interamericana de Derechos Humanos, hubo testigos que dijeron que habían visto a mi papá un día después de haber sido desaparecido con señales de que había sido golpeado en el cuartel de la policía de hacienda, que estaba por el Mercado La Tiendona, ahí era.

Mi mamá lo buscó, lo buscó y lo buscó, no se supo nada de él ya. Eso nos marca sin duda alguna a mi mamá y a mí.

In Tempo: ¿Por qué se lo llevaron?

Melissa Córdova: Él pertenecía al sindicato y a las FPL, era tiempo de guerra y él estaba bien involucrado en la guerra de parte de la izquierda del país y bueno eso hace que su nombre también estuviese presente en ciertos grupos de extrema derecha de El Salvador. Se tuvo indicios que estuvo dos meses en el cuartel, según investigaciones que se hicieron, más que todo las hice yo después, y efectivamente llegó con vida al cuartel. No se sabe ni se estima siquiera el día de su muerte, ni nada, pero según la forma de operar entre los cuerpos de seguridad de aquel entonces, (entre ellos la policía de hacienda, que era el cuerpo de seguridad más cruel que había sido entrenado en la Escuela de las Américas), eran presos políticos la mayoría que tenían y por eso es un tema de violación a los derechos humanos y de lesa humanidad, la desaparición forzada, porque no sólo afecta a la víctima sino también afecta a la familia de la víctima, pues se crea esa incertidumbre eterna de no tener un cuerpo, porque es una desaparición y por la forma de operar que se tiene. Hay datos de cómo operaba la policía de hacienda, uno sabe que él pudo lógicamente haber sufrido tortura, etc.

In Tempo: Hubo muchos casos de violación de derechos en la guerra, algunas familias no saben absolutamente nada de sus desaparecidos, no hay datos y quizás no todos llegaron a la Corte Interamericana, ¿se les debe olvidar porque ya pasó?

Melissa Córdova: Yo creo que ese es el problema de El Salvador y en tema de memoria, como Estado se olvidaron a las víctimas, pero como familia nunca las hemos olvidado; no hay una política de reparación en realidad en este país. Tenemos poco espacio que reivindique la memoria de nuestras personas muertas, desaparecidas, hay heridas que no cierran y eso no nos permite avanzar como sociedad.

Ese es el problema que tenemos como país, no hay una reparación a la memoria, nadie quiere hablar de la memoria, porque la memoria duele, porque nos pasa por el cuerpo, nos pasa por la vida, entonces, sino avanzamos como país, creo que tampoco vamos a lograr paz en El Salvador, porque no ha hay justicia y sin justicia no podemos hablar de paz.

In Tempo: Hagamos un acercamiento a otra etapa de su vida, ¿Cómo y dónde Melissa se inaugura como actriz de teatro?

Melissa Córdova: Fue en la Celestina, yo era Melibea, fue con la compañía Comunica Teatro, como en el año 2002. Desde que entré a la universidad a estudiar periodismo me metí a los talleres de teatro de la Universidad de El Salvador, entonces, ahí empezó mi vida de teatro. En un momento dije, esto va a hacer mi extra, aunque mi primera opción, si en El Salvador hubiese existido la carrera de teatro, hubiese querido estudiarlo profesionalmente, pero la mayoría nos formamos en las tablas como decimos, en el día a día, en hacerlo. Y desde el ´99 hasta hoy tengo 20 años ya de estar haciendo teatro. Yo recuerdo esa primera vez que me pagaron por actuar, no lo podía creer y dije ¡wow!, en este país, en el 2002, y por hacer teatro, es increíble, pero hasta la fecha lo sigo haciendo, yo vivo del teatro y me siento muy orgullosa de hacerlo, es una carrera difícil, porque no hay escuela de artes, pero se puede; como siempre hemos dicho, somos de las artes más olvidadas, porque la música tiene espacios donde se estudia, tiene la orquesta nacional y la orquesta sinfónica juvenil; danza tiene “la danza nacional”, pero el teatro nada.

In Tempo: ¿Qué obras lograron enamorarla y qué personajes hacen una fusión con Melissa?

Melissa Córdova: Cada obra tiene su magia, la última que trabajé me tocó fuerte porque abordó el tema de la memoria. Fue “El Mesero” y “Las Utopías” de la dramaturga Jorgelina Cerritos, que tocó el tema de la desaparición, en este caso de dos niños, tocó también el tema de la guerra, tocó mi vida. Me dijo, ese texto es tuyo, era una página, y en los ensayos yo me quebraba, no podía decirlo, era como muy fuerte. Por ejemplo había un texto que el niño desaparecido del decía a Romero: “¿entendiste la muerte?, yo sigo sin entenderla, porque los desaparecidos no entienden su muerte”.

Era bien fuerte, me marcó mucho por toda la historia y la carga emocional que tenía con lo de la guerra.

In Tempo: ¿Otros personajes?

Melissa Córdova: La Viuda y la Bestia que es una adaptación de Antón Chejov, las Historias prohibidas del Pulgarcito, la Celestina, con Bodas de Sangre, donde fui “la muerte” que también fue un personaje muy complicado porque estaba joven y era un personaje sin edad, un personaje con mucha historia, yo no hallaba como sacarla porque no tenía suficiente historia, pero fue un reto “la muerte”, me dieron un personaje que estaba en toda la obra de principio a fin.

Gertrudis y Petra que es nuestra obra de hace 10 años, donde Petra es un personaje que me consume, que habla sobre los derechos de las mujeres.

In Tempo: Bien, Melissa háblenos de su experiencia como periodista ¿Qué siente por el periodismo?

Melissa Córdova: Pasión, amor, lo extraño mucho, porque me he dedicado mucho los últimos cinco años más al teatro y extraño al periodismo, siempre me dediqué más al periodismo de investigación, al periodismo alternativo, a estar con la gente, a convivir con la gente, amar a la gente, conocerle y eso se extraña; mi nacimiento del periodismo fue en las radios comunitarias y siempre vuelvo como bien dice la frase: “Siempre vuelve uno al lugar donde fue feliz”. Siempre vuelvo a la Asociación de Radios y Programas Participativos de El Salvador, lugar donde se reivindica el derecho. Creo que mi vida está marcada por el derecho, porque la comunicación es un derecho y es un privilegio de pocos, tendría que ser un privilegio de muchos.

He tenido personajes radiales que son muy cercanos a las comunidades, la niña Chela por ejemplo que tomó tanto protagonismo que la gente llamaba a ella para pedirle consejos; la radio siempre ha estado cerca del teatro.

In Tempo: ¿Su mejor cobertura periodística?

Melissa Córdova: Son varias, tampoco puedo decir una, fui a Ecuador por ejemplo a hacer una cobertura periodística de investigación sobre derechos de la niñez, me impactó mucho por ser casos de minas, trabajo forzado, niños y niñas en las zonas mineras del Perú en la selva, fue bastante impactante, lo otro que me impactó fue en Colombia, y la gente huyendo a ciertas islas de Ecuador, la situación también de Ecuador donde abandonaban a los niños, es decir, aquí te dejo y me voy. Las familias se iban y dejaban a esos niños en la isla, fue muy impactante conocer esa realidad. Fue una serie de reportajes bastantes largos, muy intenso y muy cargado, luego he dado coberturas de “memoria histórica”, también me ha tocado mucho.

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