Cuando se trata de aprender un idioma extranjero, la constancia puede marcar un gran impacto

La acción de estar más expuesto a un idioma extranjero crea una familiaridad hacia ese idioma.

Por Daniel Alas, experto en Idiomas Extranjeros

Los humanos, a través de la historia hemos tenido ese deseo innato de realizar nuestras actividades diarias con éxito. Una vez que nosotros hemos definido nuestro propósito de vida, comenzamos a desarrollar esas actividades que están relacionadas a ese plan de vida. Tenemos esa tendencia natural de no solo ser bueno en ellas, sino de competir, ser excelentes y sobresalir por encima del promedio. Es solo la naturaleza humana. No hay nada malo con eso!!

Pero ahí viene la pregunta, ¿cómo logro perfeccionar esas habilidades? ¿Cómo puedo tener éxito en mis actividades diarias? Expertos en el área de psicología afirman que si alguna persona realiza la misma actividad por un tiempo prolongado, eventualmente esa persona se convertirá en una experta en lo que hace. Ese principio se llama constancia. El diccionario Lomang lo define como “algo que se mantiene en constante movimiento, especialmente con la misma cantidad de tiempo de intervalos entre ocasiones anteriores”.

Ese principio puede ser aplicado en todos los aspectos de nuestras vidas y cuando se trata de aprender un idioma extranjero, más aún. La constancia puede marcar un gran impacto en nuestro proceso de aprendizaje. Dos razones por las que creemos que ayudará a mejorar todo el proceso son:

Primeramente, la constancia implica que la persona estará más expuesta al idioma meta. De hecho, la palabra constancia está muy relacionada a la palabra exposición. La acción de estar más expuesto a un idioma extranjero crea una familiaridad hacia ese idioma, haciendo sentir más cómoda a la persona, y menos intimidada, ayudando a reducir el stress que produce al momento de practicarlo en forma oral. En otras palabras, entre más expuesto estés al idioma, habrá menos stress para producir el idioma porque se convertirá de forma inconsciente una parte diaria de tu rutina. Al final produce grandes resultados en tu expresión oral.

Como segundo punto, la constancia puede traer excelentes resultados en la retención del vocabulario. La constancia puede ayudar a aumentar el número de palabras aprendidas en un lapso específico de tiempo.  Acelerará el proceso de memorización de palabras. Puesto de otra manera, ampliará el repertorio lingüístico en cantidades más cortas de tiempo.

Por ejemplo, imaginemos un estudiante de Lenguas Extranjeras asistiendo a una academia privada solamente los días sábados. El estará expuesto a un máximo de 10 palabras nuevas en clase que tendrá que memorizar en clase. Pero si el pone en práctica el principio de la constancia y comienza a aprender 5 palabras nuevas cada día. La cantidad que el estudiante habrá aprendido al llegar el día sábado será de 25 palabras. Una simple idea mostrando que el número de palabras aprendidas formando parte de su repertorio lingüístico habrá aumentado en una forma dramática.

Y ese es el principio de constancia el cual puede traer excelentes resultados a nuestras vidas. Es solamente una tomar la  decisión personal y aplicar este hábito en nuestras vidas diarias.

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