“Desde que la minera comenzó a trabajar en la zona, el río comenzó a disminuir su caudal”

La minería metálica en Centroamérica y el impacto ambiental que produce.

Por Iris Duarte

La población de los países como El Salvador, Nicaragua, Honduras y Guatemala están en contra de las empresas mineras ya que las operaciones que estas realizan causan un impacto negativo no solo a la salud humana y fauna sino también se ven afectados los recursos hídricos naturales, subterráneos y el suelo.

Lo preocupante de este rubro es que no aporta mucho al Producto Interno Bruto (PIB) de los países, según estudio realizado por ACAFREMIN (Alianza Centro Americana Frente a la Minería) refleja que en el período 2006 al 2016 el porcentaje no superó el 2%, por ejemplo: Honduras obtuvo el 0.26%, El Salvador 0.3%, Guatemala 0.7% y Nicaragua el 1.2%, en comparación con otras actividades económicas.

A pesar que las cifras no son significativas algunos Estados no velan por los derechos humanos y permiten que las grandes empresas exploren y luego exploten la zona, siguiendo el criterio de que trae inversión y fuentes de trabajo.

Cada país está encargado de crear leyes que favorezcan al medio ambiente y sobre todo que se cumplan los derechos humanos, pero algunas tienen vacíos que perjudican y favorecen a las transnacionales, por ejemplo, en El Salvador no se ha aprobado una ley de aguas y se ven beneficiadas las empresas privadas dejando con escasez al más pobre. Lo favorable en el tema minero fue que se aprobó la Ley de Prohibición de la Minería.

En tanto a la producción de metales, Guatemala, es el único país que está explotando el níquel, pero también oro, plata, óxido de hierro como lo hacen Nicaragua y Honduras.

Un caso peculiar es la mina Cerro Blanco, Guatemala, según los habitantes de las aldeas las operaciones que se realizan son ilegales ya que desde el año 2004 la empresa presentó un estudio ambiental al Ministerio de Ambiente y Recursos Naturales y este fue rechazado en dos ocasiones por el equipo de la Unidad de Gestión Ambiental, luego de este rechazo los integrantes del equipo fueron sustituidos y en el año 2007 la minera Entre Mares S.A. subsidiaria de la empresa canadiense Goldcorp, presentan el mismo estudio y es aceptado.

Julio González, del Colectivo MadreSelva, expresó “Desde que iniciaron sus operaciones no han extraído ningún gramo de oro, lo único que han hecho es extraer agua termal de las entrañas del cerro Blanco, y contaminar el río Ostúa ya que esta agua les estorba, sale a 120 grados de temperatura, trae un alto grado de arsénico, los trabajadores intentan quitárselo enfriándola en pilas por aspersión y luego pasa por una planta de tratamiento y finalmente el agua es vertida a las cuencas que van a dar al lago de Güija”.

Elsa Ramírez, residente de la comunidad El Trapiche del municipio de Asunción Mita, comentó “Desde que la minera comenzó a trabajar en la zona, el río Ostúa comenzó a disminuir su caudal, hay escasez de peces, los niños y adultos tienen calentura, dolor en los huesos y llagas y el Ministerio de Medio Ambiente no dice a qué se debe está situación”.

Al preguntarle qué acciones han tomado como comunidad nos expresó: “No hemos hecho nada, nos piden que apoyemos en manifestaciones, pero no acudimos, no sé si será por temor o porque casi no hay fuentes de trabajo y por algunos centavitos nos quedamos callados”.

Las personas de Asunción Mita expresan que la intención de la minera es vender la propiedad, ya que han pasado varios años y no han extraído oro y que la nueva administración demande al Gobierno para una posible indemnización según ellos por la estafa.

Leocadio Juracán, diputado del Congreso de la República por el Estado Nacional, mencionó sobre este caso “tenemos la sospecha y espero no equivocarnos que la verdadera intención no es realmente la explotación de oro en Cerro Blanco, sino más bien buscar el mecanismo legal idóneo para una demanda internacional en contra del Estado guatemalteco, esto debido a que después de 18 años de intento de buscar y no han encontrado el metal, es mentira que actualmente estén diciendo que están proyectando en la bolsa de valores y que tienen una reserva de oro debajo del cerro, es imposible, no podemos proyectar algo sin saber cuánto es con lo que se cuenta”.

“Otra preocupación es el riesgo, el peligro que se pone a la salud de la población, el Ministerio de Salud debe generar evaluaciones, ya hay estudios que ha hecho el centro de investigaciones ambientalistas y han encontrado residuos de químicos en la sangre del ser humano debido a que ingieren agua contaminada” dijo Juracán.

Además, explicó “hemos propuesto una iniciativa que busque una moratoria de 5 años, que debería de ser suspendida toda actividad de licencias de exploración y explotación minera, para ponernos de acuerdo, lamentablemente no tenemos liderazgo para poder convocar a una consulta ciudadana a nivel nacional para determinar si es viable o no la actividad minera”.

“A mi juicio, Guatemala ¡No necesita de una minería! No está invirtiendo en el fisco para promover el desarrollo, deteriora el medio ambiente y la salud de la población” expresó Juracán.

Y por último dijo “Si hay anomalías e ilegalidades vamos a proceder a una denuncia formal en contra de funcionarios o instituciones que estuvieron en el proceso de otorgamiento de esa licencia”.

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