Siembra un árbol y las futuras generaciones te lo agradecerán

Que la tala de árboles sea controlada.

Por Iris Duarte

El ser humano está obligado a cuidar del medio ambiente, sin embargo, cuando encuentra la oportunidad la destruye sin medir las consecuencias que traerá para el futuro.

Todo ser viviente necesita del oxígeno que producen los árboles a pesar que son fundamentales para su existencia las industrias los ven como una mercancía, los cortan y fabrican un sin fin de productos.

Debemos tener en cuenta que algunos árboles crecen muy rápido y otros crecen muy despacio dependiendo la especie y ubicación de este, si se siembra en sombra su crecimiento es más lento que aquel que ha sido sembrado donde le da sol.

Ante esta problemática a nivel mundial existen ambientalistas que defienden y exigen a las autoridades de gobierno nacional y locales que impongan leyes para el cuido de los bienes naturales y que la tala de árboles sea controlada y ésta se dé cuando sea necesaria.

Ante el deterioro del suelo, la escasez del agua, entre otras consecuencias climáticas, el Consejo Nacional de Sustentabilidad Ambiental y Vulnerabilidad (CONASAV) y la Mesa de Restauración de Ecosistemas de El Salvador, inauguraron hace años el “Plantatón” que es una iniciativa que surgió con la finalidad de promover acciones ciudadanas para la reforestación y restauración para la adaptación al cambio climático, a través del rescate de los mantos acuíferos, la recuperación de la fertilidad de los suelos, el fortalecimiento de la seguridad alimentaria y la mitigación de la vulnerabilidad ambiental de las comunidades.

Entre los años 2017 y 2018, según CONASAV, se plantaron 36 millones de árboles a nivel nacional con el apoyo del gobierno central, municipalidades, empresa privada, cooperación internacional y principalmente, de la sociedad civil.

El 9 de septiembre de 2015, nace en Santa Ana, la organización denominada, Un Pulmón Más, como una iniciativa de ayudar a darle vida al cerro Tecana, ubicado en la zona norte de la ciudad y de esta forma concientizar a gran parte de la población sobre el cuido que dicho cerro debe tener.

En este caso el cerro Tecana es uno de los principales generadores de oxígeno de la ciudad, aparte de ser el hogar de muchos animales. El encargado de este proyecto es Caleb Padilla, un joven con una visión ambientalista que busca que los recursos naturales que hay en la zona sean protegidos.

 “En el inicio del proyecto buscábamos reforestar el cerro completamente, pero al realizar las primeras caminatas, nos dimos cuenta que existía una comunidad que se llama: Lomas del Tecana 2, ubicada atrás del cerro. Entonces comenzamos a trabajar con un proyecto que encierra el tema social-ambiental y desarrollo sostenible, también nos dimos cuenta que había agricultores que sembraban ahí. No podíamos llegar y decirles ya no van a sembrar, ya que sabemos que sobre viven de eso; por querer hacer algo le íbamos a quitar el derecho a otro, entonces buscamos una solución: comenzamos a trabajar con el tema de concientización, el tema de educación ambiental, charlas de buenas prácticas agrícolas y el tema de cultivos agro forestales” expresó Caleb.

“Es ahí donde ya nosotros tenemos una sinergia con ellos, donde nosotros sembramos árboles, ellos cultivan, abonan y riegan sus siembras e igual todo esto lo recibe el árbol: El árbol da sombra y también ayuda a su cultivo. Con los agricultores trabajamos en concientizar sobre el tema de la quema ya que el suelo va perdiendo sus nutrientes y la cosecha no puede ser igual que en años anteriores, cuando el zacate es cortado lo dejan a los alrededores ya que este mantiene humedad y este hace que crezca mejor las plantas y cultivos”.

“Cuando es tiempo para limpiar la zona donde se va a cultivar, estamos pendientes de que no vaya a ver quema de la maleza, porque si prenden fuego este puede llegar a los árboles y no solo afecta a este sino también que mataría la biodiversidad, mueren las aves que están en nidos, hormigas, madrigueras y todo esto por ahorrarse dos o tres horas de chapeo, entonces nosotros les enseñamos el tema de compostaje, el residuo orgánico puede generar abono al cultivo”.

“Nosotros lo que queremos es que los habitantes se conviertan en guarda bosques. Es un proyecto bastante ambicioso y complejo, en todos estos años hemos recibido árboles frutales y se han sembrado alrededor de 6,000”.

“Anteriormente, no teníamos un inventario de árboles, pues ante esto nos tocó identificar que árboles eran de la zona y que árboles se adaptaban a las condiciones de la zona. Esperamos seguir contribuyendo a la reforestación de otros lugares y llegar a tener una ciudad verde para las futuras generaciones” Finalizó Padilla.

Los habitantes de la zona se sienten satisfechos de las actividades realizadas por Un Pulmón Más ya que años atrás el cerro Tecana no estaba como se ve hoy en día.

Alexander Calderón, habitante de Lomás del Tecana 2, expresó “Hace años el cerro estaba demasiado pelón casi no había árboles, cuando llovía el agua se venía directamente para nuestras casas, cuando ellos vinieron y nos propusieron que trabajáramos con ellos todos dijimos que sí, ya hoy hay arbolitos que nos dan sombra, se siente por las mañanas y por las tardes aquello fresco; agradecemos a Un Pulmón Más porque nosotros dábamos por terminado que el cerro se iba a morir”.

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