La insuficiencia renal en la niñez

Las enfermedades renales más comunes suelen estar  presentes desde el nacimiento.

Por Iris Duarte

Entre 2014 y 2018, un total de 1,833 menores de 18 años fueron diagnosticados con insuficiencia renal en El Salvador, según datos del Ministerio de Salud Pública.

“La insuficiencia renal crónica o uremia es la incapacidad de los riñones para fabricar orina o fabricarla de baja calidad (“como agua”), ya que en ella no se ha eliminado la cantidad suficiente de residuos tóxicos”, explicó el nefrólogo Elisandro Sandoval.

“La insuficiencia renal aparece cuando sólo funciona un 5 por ciento del total de filtros del riñón o nefronas. La unidad básica del riñón es la nefrona, de las que existen alrededor de 1 millón en cada riñón. Cada nefrona está formada por un componente que actúa como filtro, el glomérulo, y un sistema de transporte, el túbulo”, dijo Sandoval.

En los últimos cinco años, cuatro departamentos del país registraron el 56% de casos de menores de edad que padecen esa enfermedad: San Salvador con 378 casos, San Miguel con 276, Usulután con 223 y La Libertad con 150.

El médico y pediatra, Arturo Castellanos, manifestó que entre los factores que pueden aumentar el riesgo de la enfermedad renal en menores están: el nacimiento con muy poco peso, el trastorno de crecimiento, diabetes, presión arterial alta, raquitismo (huesos blandos a causa de falta extrema de vitamina D), otras enfermedades hereditarias como poliquistosis renal, (se forman muchos sacos llenos de agua (quistes) en ambos riñones; los riñones aumentan de tamaño) Síndrome de Alport (alteración en la síntesis del colágeno tipo IV afecta los riñones, oídos y ojos) o, incluso, enfermedades cardíacas.

Los especialistas hacen énfasis en acudir a un chequeo médico en cuanto aparezcan uno o varios de los siguientes síntomas, pues es alerta de una posible afección renal: cambios en el color de la orina, fatiga o sensación de cansancio, hinchazón de manos o de pies, falta de aire, dolor en la parte baja de la espalda, hipertensión arterial, poco apetito, náuseas y vómitos.

En los menores de edad, las causas más comunes registradas son la glomerulonefritis, los defectos congénitos y la uropatía obstructiva.

La glomerulonefritis se manifiesta cuando el filtro de los riñones que se encarga de procesar la sangre recibe daños severos, mientras que los defectos congénitos son factores hereditarios o de nacimiento que son detectados en el primer año de vida. Las uropatías se presentan durante el desarrollo de problemas en el tracto urinario.

Esa inflamación de los pequeños filtros de los riñones (glomérulos) eliminan el exceso de líquido, los electrolitos y los desechos del torrente sanguíneo, y los hacen pasar a la orina.

Es de prestarles atención, pues algunas de las enfermedades renales más comunes están presentes desde el nacimiento.

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