Más que migrar, están huyendo…

“La hallaron tirada, una niña hondureña de 13 años que nunca se me borra de la mente, pues fue violada por 25 personas, viajaba sola…”

Por Dalila Arriaza

Foto cortesía de Wilfredo Pineda

IT: Licda. Laura del Valle ¿cómo afecta a la niñez el que sus cuidadores los expongan a la migración y todos los riesgos que esto implica?

Laura del Valle: No es una cuestión de apuntar con el dedo hacia los padres y madres porque hay razones que hacen que la familia tome la decisión tan dura. Incluso aquellos niños y niñas que van con sus padres o con alguno de sus padres tienen un impacto diferente; son aquellos niños y niñas que se sienten abandonados, y solos, los que expresan mayor tristeza. A los niños que van con sus familiares, ese elemento les da cierta fuerza interna para decir aquí está mi papá o aquí está mi mamá y en el imaginario infantil ellos lo ven hasta como una gran oportunidad algunas veces, porque ahora están compartiendo más tiempo con su padre o su madre. Creo que es un mecanismo interesante de cómo se vuelven resilientes en una situación de tanto estrés para los niños y niñas.

Hay derechos vulnerados, como el de la alimentación, pueda ser que no coma más que una vez en el día o que sea muy incierto el siguiente tiempo de comida, o cuando tienen pesadillas, son impresiones propiamente de cómo les afecta a ellos y que no pueden verbalizar con claridad ese impacto. Y otras terribles vulneraciones.

“La hallaron tirada, una niña hondureña de 13 años que nunca se me borra de la mente, pues fue violada por 25 personas, viajaba sola… quedó destrozada, la llevaron al hospital y allí la empecé a ayudar, yo la tuve por 6 meses en el albergue, le ayudé a superarlo. Ahora es una gran triunfadora, llegó a los Estados Unidos, se casó, tuvo un hijo y está estudiando en la universidad. Ella pudo salir de su crisis”. Palabras de mujer altruista fundadora de albergue El buen pastor en Tapachula.

“Es muy doloroso ese viaje, es muy triste, la gente te insulta cuando vas a pedirles dinero, te discriminan, son muy racistas”. “Pinche… sólo vienen a arruinar el país, váyanse, me gritaban”. “He sentido mucha tristeza, he llorado”. Joven guatemalteco de 16 años en albergue.

IT: ¿Cómo estructurar la ayuda para gente que va en tránsito y que tiene derecho a salud, protección,  educación, y recreación, el derecho superior del niño y de la niña?, ¿cómo asegurar su protección en esas circunstancias?

Laura del Valle: Los países de Centroamérica en particular y en este caso Honduras, El Salvador, Guatemala y México hemos suscrito la convención de derechos de la niñez que justamente en el 2019 cumple 30 años, entonces al suscribirse la convención los distintos Estados se comprometen a velar por la protección de los niños y las niñas y en este caso estamos hablando de una situación de migración irregular porque van con bastante incertidumbre, en ese sentido es importante que no veamos el fenómeno como aislado, Centroamérica está siendo afectado por este fenómeno y nuestra aspiración y nuestro llamado también es que podamos tener protocolos entre países que puedan abordar en el tema de la protección de los niños y las niñas.

Porque, así como la alimentación, otro de los grandes derechos vulnerados es el de atención a la salud y hemos visto como ha habido casos de niños que han tenido que fallecer, otro derecho que está siendo violentado al ciento por ciento es la es el derecho a la educación los niños, niñas y adolescentes, incluso mientras están en el tránsito no tienen ningún acceso a la educación y eso posteriormente va a tener un impacto.

IT: ¿Qué impacto podría ser este?

Laura del Valle: Lo que estamos viendo, como retrasar el proceso de educación de ellos, vamos a tener probablemente a niños de extra edad en las escuelas y eso pensando en una manera muy positiva. Cuando los chicos están en extra edad se desmotivan de seguir con el estudio en la escuela y eso se convierte en una deserción, además ellos pueden aprender pero la afectación emocional depende de las circunstancias tan críticas en las que vivan. Van a impactar también en la capacidad de desarrollo a la hora de la escuela.

IT: la sociedad ideal para la niñez, ¿cómo la dibujaría usted? ¿Qué es lo que realmente ellos y ellas se merecen?

Laura del Valle: Nuestro marco legal, constitucional reconoce el valor de la persona y el valor de la persona comienza desde los niños y las niñas, es un bien, un recurso valioso para nosotros como país.

El sueño ideal es que los niños y niñas puedan desarrollarse en nuestro país, tengan una educación apropiada para el siglo XXI donde puedan desarrollar habilidades, destrezas y que formen su carácter, valores y se constituyan en ciudadanos propositivos.

Creo que ahí todos tenemos algo que hacer desde las escuelas, desde el hogar que es el primer lugar y de las comunidades, las alcaldías abriendo oportunidades también para la educación, la recreación, todas las manifestaciones de los derechos de los niños y las niñas.  Así vamos a ver una sociedad mejor estructurada, vamos a ver ciudadanos propositivos y activos, responsables, vamos a ver un país que desarrolla capacidades; mucho hemos hablado de El Salvador de la fuga de talentos, tenemos talentos valiosísimos, yo veo un país próspero, donde la vida se puede realizar y los sueños también, porque no sólo es un sueño, hay muchos sueños.

IT: ¿Qué opciones da World Vision para generar arraigo y oportunidades en el país de tal forma que estas personas no migren a otro país?

Laura del Valle: Tenemos un enfoque muy particular en crear oportunidades para la educación de los niños y las niñas pero también oportunidades para que los padres y madres y cuidadores de estos niños y niñas puedan establecer relaciones positivas en el proceso educativo en la casa, en la casa es un lugar de aprendizaje, un lugar donde vivimos muchas cosas positivas. Pero también tenemos que actualizarnos en cómo educar a los niños y niñas del siglo XXI.

Lo que promovemos es que los padres y madres escuchen y pongan atención a sus hijos, muchas veces lo que necesitamos es darles tiempo de calidad. Nosotros lo que proporcionamos también son oportunidades para que los chicos y las chicas se sientan productivos, propositivos y que sientan que son contributivos a mejorar su entorno.

“Mi tío me tocaba, y además si no me venía, mi abuelo me iba a vender”. Adolescente mexicana de 16 años en albergue.

“Me violaron” (Carolina, niña salvadoreña de 10 años). “Pusimos la denuncia, (Juana y Enrique, padres de Carolina), cuando la policía agarró al violador, lo metieron preso, él contrató a unos mareros para que nos amenazaran, con el propósito de quitar la denuncia, diciéndonos que si no lo hacíamos, nos violarían otra vez a Carolina, y además a Ethel (hermanita de 3 años); y que tal vez así nos conformábamos y quedábamos callados. En ese momento decidimos salir un día a media noche, y huir solo con lo que teníamos puesto, rumbo a EEUU”. Testimonio de una familia salvadoreña migrante en Tapachula, abril 2019.

IT: ¿Qué nos está advirtiendo este estudio?

Laura del Valle: Yo creo que el estudio nos está diciendo que de no tomar acciones de carácter estructural, de hacer las recomendaciones de revisar y fortalecer las políticas públicas en el área social y económica esto va a salir de alguna manera presente en la vida de los salvadoreños.

Por eso es importante que todos y todas, organizaciones, así como personas de la sociedad civil, empresa privada, gobiernos locales podamos trabajar de manera coordinada para generar un impacto positivo que genere arraigo y oportunidades en sus lugares de origen a los niños y niñas, y también a sus padres. 

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