Un camino casi imposible

“Un salvadoreño promedio que gane el mínimo, por más capacidad y honestidad que tenga para el cargo de diputado, no podría participar, porque no tiene los recursos necesarios”. Diputado independiente Leonardo Bonilla. 

Por Dalila Arriaza

IN TEMPO: Diputado Leonardo Bonilla, se suele escuchar que para un ciudadano o ciudadana promedio en este país es difícil llegar a un espacio como el que usted está ocupando como diputado independiente. Esa lucha y ese camino, ¿han sido difíciles?

Diputado Leonardo Bonilla: Difícil creo que se queda corto, la verdad es… casi imposible; no digo imposible, porque ya se logró y de alguna manera se rompieron las barreras por enormes que estas fueron. Esto obedece al contexto social en que participé y al descontento que había sobre la figura del diputado. La gente decidió ver otras alternativas, como la candidatura no partidaria. Participamos cuatro candidatos, y solo yo resulté electo; pero no es que los requisitos sean suavizados para un candidato no partidario.

IT: ¿Qué tenía ese contexto que le favoreció a pesar de los desafíos? 

Diputado Bonilla: Para el político y los partidos políticos existen ciclos. Vemos como los partidos políticos duran cierto tiempo en el poder y luego tienen un desgaste, la población se cansa, no ve respuestas y busca otras alternativas. Y así vamos viendo en la historia de El Salvador, como los partidos políticos han venido rotándose. Hasta ahora no hay ninguno que después de perder la presidencia la recupere, eso significa que la gente va cambiando el rumbo en la aceptación sobre ellos; ahora existen las candidaturas no partidarias, después del cansancio de dos partidos que eran mayoritarios como ARENA y el  FMLN, que desencantaron a la población. Las candidaturas no partidarias se volvieron una opción, lastimosamente, son tan difíciles los requisitos, que no mucha gente pudo participar, ni siquiera aspirar a un cargo, porque sabía que era muy difícil… un camino casi imposible. 

IT: ¿Qué es lo más difícil de ese camino? 

Diputado Bonilla: Quizá recolectar un número de firmas determinado y buscar la circunscripción de diputados departamentales. Donde se necesita mayor número de firmas es en San Salvador precisamente, porque es el departamento que mayor cantidad de habitantes tiene y se requiere de 12,000 firmas válidas, eso quiere decir que hay que reunir alrededor de 15,000 a 17,000 mil firmas. En el caso que esas firmas no sean congruentes o que esos números de DUI´s no coincidan y por consecuencia serán eliminadas por el TSE. Entonces ya no van a ser 12,000 sino que un número más alto. Unido a esto, la gente no mucho cree en los políticos, por lo que  se vuelve más complicado recolectar las firmas; además requiere de un presupuesto, buscar voluntarios, hay gente que se paga lo cual es un desgaste económico, que no es para cualquier ciudadano. Un salvadoreño promedio que gane el mínimo, por más capacidad y honestidad que tenga para el cargo, no podría participar por la falta de recursos. 

IT: ¿Para tener entonces un diputado o diputada independiente se necesita una persona con capacidad económica y no basta con su idoneidad, actitud ética y su disposición de servicio? 

Diputado Bonilla: De hecho ese era mi caso. No es que tuviera los recursos, yo me aventuré. Utilicé recursos económicos que no tenía, pero participamos varios candidatos y trabajamos en conjunto. Eso logró que los aportes de todos sirvieran para alcanzar el objetivo y entre varios reunimos el número de firmas. Nos unimos como aspirantes. Y el mismo contexto social, el mismo descontento, llevó a que la gente votara por una opción no partidaria. Hoy se ha vuelto más difícil con esta reforma que se aprobó en la Asamblea Legislativa este año, a efecto de imposibilitar más aún las candidaturas no partidarias. Ya no podremos los futuros candidatos trabajar en conjunto, ya que la firma de un ciudadano no le será válida a otro candidato.  Esa ventaja que en su momento me favoreció, ya no va a existir en las próximas elecciones. Cada candidato irá de forma individual recolectando las firmas, topándose con que el ciudadano ya le dio la firma a otro candidato. Esto va a complicar mucho más la situación para el futuro candidato no partidario. 

IT: En un país en donde existió un monopolio  de partidos políticos durante años (a pesar de que para muchos se está reconfigurando este panorama), ¿cómo afecta a un no partidario este monopolio? ¿Pertenecías a este color político o al otro?, pero era difícil ver términos medios.  

Diputado Bonilla: Bueno,  las candidaturas no partidarias implican básicamente que el candidato no es de un partido político. No significa que el candidato no pueda ser de izquierda o derecha, que es algo totalmente diferente. Una cosa es ser de derecha con el partido de ARENA y otra cosa es ser de derecha sin ser de ARENA o ser de izquierda sin ser del FMLN. 

La población decía: “queremos gente que no sea de ningún partido político, ya que estamos cansados de ellos”, pero eso no significa que el candidato no tenga una ideología, en este proceso participamos candidatos con diferentes inclinaciones ideológicas. Poco se dijo sobre eso porque lo que vendía era el hecho de ser “no partidario”, pero no deja de ser importante. En mi caso particular casualmente consideré ser una persona muy de centro, con una ideología liberal progresista, es una ideología que poco se conoce acá porque solo nos venden “derecha o izquierda, blanco y negro, Real o Barsa”, y realmente las cosas no son así. 

IT: ¿Cómo es la relación de poder entre Asamblea Legislativa y un diputado no partidario? 

Diputado Bonilla: Es una lucha muy compleja porque mi agenda es muy particular al no pertenecer a un partido político, y criticar y juzgar las acciones de los partidos políticos tradicionales, me vuelve de una lista calificada como anti partido, lo cual no es cierto. Yo opté por correr como candidato no partidario porque en su momento no me había identificado con ningún partido político en el mapa electoral.

IT: ¿Ahora se identifica con algún partido político? 

Diputado Bonilla: Ahora no, al menos los partidos políticos que puedan ejercer el poder son los que están representando en la Asamblea Legislativa, hasta la fecha, ninguno de ellos. No estoy diciendo que sólo yo estoy haciendo las cosas bien, sino que a mi criterio ninguno de ellos cumple con las expectativas. 

Hay nuevos partidos políticos, pero que no han participado aún en elecciones y no han ejercido en la política, entonces, no puedo decir que no son buenos, solo porque sean nuevos.  No sé realmente cual es el comportamiento que van a tener. No es que se hable del diputado Leonardo Bonilla solo por el hecho de ser un nuevo diputado independiente, más bien  eso lo va a decir mi actuar y el tiempo. Qué bueno que se haya roto el sistema de partidos políticos, pero no es solo por eso que yo voy a ser un buen diputado, sino que las acciones; es por eso que yo no puedo juzgar a ningún partido político. 

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